Datos personales
- Miguel Ángel Yusta.
- Fotos de portada:Columna Villarroya 2010. Maica Rivera 2018. Todos los contenidos registrados.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Nocturno I
Tu cuerpo me sabe a noche
con aroma de naranjos,
a sal, a esencia de vida,
a río, a bosque soñado...
Tu cuerpo me sabe a luna,
a mar me sabe tu cuerpo
cuando, alocado,camino
por tus senderos abiertos...
(c) Mayusta 2013.
(Imagen: Lester Lee)
jueves, 5 de septiembre de 2013
Llegaste como luz...
Llegaste como luz de mis mañanas
que apaciguó palabras en mi mente
y al tocar mis sentidos dulcemente
reviviste en mi ser horas tempranas.
Abriste una por una mis ventanas
y la sombra se fue rauda y silente.
¡Qué hermoso fue sentir aquel
torrente
que se llevó mis inquietudes vanas!
Preso estoy en tu límite del cielo
contemplando las horas luminosas
donde levanta tu ternura el vuelo.
Serán, a no dudar, horas hermosas
donde el amor soñado, con anhelo,
desborde mis orillas silenciosas.
(Teoría de luz. Unaluna 2007)
Imagen: Muchacha en la Ventana. S. Dalí
miércoles, 4 de septiembre de 2013
Poema último
Cuando nadie se acuerde
de dónde vine o por qué me fui.
Cuando nadie hable ya de mí, ni piense
llamarme por teléfono
y preguntar si sigo vivo o muerto.
Cuando las horas no tengan medida
ni tampoco el espacio,
y ya no recordemos
las personas que amamos,
los vinos que bebimos,
las canciones en el amanecer.
Entonces solamente,
adórnate con tus mejores galas
y compra una botella del más caro champán.
Acércate y golpea sin reparo mi puerta,
pues solamente entonces
puede que esté dispuesto a ser amado.
Amar y callar. Sabara 2013
Imagen (c) Mayusta 2013
jueves, 29 de agosto de 2013
Amar y callar. Un poema.
EL OTOÑO ES UN TIGRE AGAZAPADO
que dibuja silencios en la sombra.
Se clava en el abismo
que conduce a la cueva del invierno.
Yo entonces finjo arrojo,
me deshago del viento y de su piel,
y lleno de palabras
me lanzo a navegar contra corriente.
Dejo que mis poemas
se pierdan río abajo
donde es cierta la huella de la luz.
(Amar y callar. Sabara 2013)
Imagen :Iaia Gagliani
viernes, 5 de julio de 2013
Eros 13
Son las bocas cálidos puertos de
llegada
donde arriban espumas
y caricias ofrecidas en flor.
El tacto de las manos
desata las cadenas de la piel.
Los sexos oscuros manan
como insolentes fuentes de jazmín.
Labios-luciérnagas invaden la noche
cobijándose del vértigo en los
muslos.
Y naufragan los vientres enlazados
en las oscuras aguas del deseo.
(c) Mayusta 2013.
Imagen: China Hamilton
miércoles, 12 de junio de 2013
Ha pasado la lluvia
Ha pasado la lluvia.
Un murmullo de vida
acuna dulcemente
mi incierta soledad.
(Amar y callar. 2013)
lunes, 10 de junio de 2013
Si pudiera nombrarte
Si pudiera nombrarte
y penetrar el cielo con tu nombre
y que el cielo, asombrado,
lo convirtiera en luz
y que la luz se adueñara del tiempo,
y que el tiempo parase nuestras vidas
definitivamente,
mi voz te llamaría cada instante.
Si fuera dueño de tu nombre, amor,
y tuviera el poder de demorarme
en esa red de nardos y jazmines,
lo alojaría dentro de mi pecho
para que nunca nadie pudiera descubrirlo
y lo pronunciaría,
deshaciendo las letras,
en oración de amor definitiva.
("Amar y callar". Sabara 2013)
Imagen: Édouard Boubat. París 1922-1999
sábado, 8 de junio de 2013
AMAR Y CALLAR
Amar y callar es mi nuevo poemario.
Se puede adquirir en versión digital ( dos euros durante unas fechas de promoción y tres más adelante) a través de este enlace:
https://literaturame.net/libro/amar-y-callar
Se puede adquirir en versión digital ( dos euros durante unas fechas de promoción y tres más adelante) a través de este enlace:
https://literaturame.net/libro/amar-y-callar
jueves, 9 de mayo de 2013
domingo, 31 de marzo de 2013
martes, 19 de febrero de 2013
Fernando Aínsa reseña "Pavesas"
LA
PASIÓN CONTENIDA DE MIGUEL ANGEL YUSTA
Fernando
Aínsa
Miguel
Angel Yusta ha decidido en Pavesas
(2013)
poner un freno a
su
poesía generosa y desbordada, de pasión exaltada en noches de
incansable
ejercicio amoroso con que nos había inundado en El
camino
de tu nombre (2011).
Ahora se contiene, aherroja los
sentimientos
en la forma despojada de todo título, mayúscula, punto
o
coma, y los confina a una forma que no quiere llamar haiku,
pero
que
se le asemeja en el obligado ritmo de tres versos por estrofa:
dos
de cinco sílabas y uno central de siete. Con el probado oficio del
semanalmente
ejemplos en el Heraldo
de Aragón, Yusta
se mueve
con
soltura en la nueva forma con que ciñe su poesía.
Encomiable
ejercicio de circunspección y modestia, que se
traduce
en la condensada e intensa emoción de pavesas que en
su
momentáneo chisporroteo pueden provocar incendios al
leerse,
donde el amor sigue estando presente desde la primera
estrofa:
“sobre tu nombre/ amanecen las luces/ que me renacen”.
Un
nombre que no se enuncia porque los “silencios de olvido”, lo
han
borrado entre “brumas indefinidas”, pero que sobrevive en
la
mirada, en la risa, en los ojos, en el beso, en los labios, que en
forma
cadenciosa aparecen en las estrofas subsiguientes,
marcando
un lirismo donde “se ahogan las palabras” y “hablan
los
pájaros”, aunque el eco de un erotismo exhausto aparezca
como
“flor entre sábanas”.
La
contención con que Yusta se desnuda en estas formas
austeras
es posible porque —sobre la pasión evocada— ha pasado el
tiempo
que ha dejado, sobre la “herida abierta”, el silencio de
una
ausencia. “Luego te fuiste”, nos dice lacónico el poeta en la
segunda
parte del poemario titulada justamente El
silencio.
Por
algo
“envejecemos/ a fuerza de ser jóvenes/ sin conseguirlo”,
remacha.
En
Pavesas,
Yusta
reanuda, desde un territorio poético muy
diferente,
la evocación de un pasado que en Ayer
fue sombra
(2009)
rememoraba con indignación contenida los años de su
juventud.
Sombra del ayer que era grisura, censura, represión,
datos
en que se reconocía la historia vivida de la Zaragoza de
fines
de los años cincuenta. Ahora evoca desde el silencio y
frente
a las efímeras marcas que sobre la arena de la orilla del
mar
deja su nostálgico deambular: “Huella de olvido/ tus pasos
en
la playa/ borra la espuma.” Lo que era el contexto social y
político
de una época, es intimidad, un replegarse sobre sí
mismo,
un sentir desde un desolado y “largo camino/ cuando va
la
tristeza de compañía”, un “camino eterno”, un “duro
camino”.
En
definitiva, un descubrirse “desnudo como un niño/ ante tu
ausencia”
o, más tristemente, decirse: “desde la noche/
parecemos
felices/ tras las ventanas”.
¿Final
de un ciclo poético?; ¿pausa creativa en que la contención
impera
tras el desbordamiento sin pudor de la poesía amorosa
precedente
o la evocación circunstanciada de un tiempo
dictatorial
felizmente superado, aunque otras amenazas nos
abrumen?
¿Austero rigor que contagia la buena poesía? Todo es
posible
en un creador que se pone a prueba en cada libro.
Pruebas
que él mismo decide sean cada vez más difíciles,
como
parte de un viaje iniciático hacia la anhelada perfección. En
todo
caso, Pavesas
queda como hito fundamental en la construcción
de
una obra gestada en plena madurez, cuando los pecados de la
juventud
ya habían sido perdonados.
Febrero,
2013
viernes, 15 de febrero de 2013
Niebla
niebla en la noche
peso frío en el alma
camino incierto
(c) Mayusta 2013. Imagen: París nocturno. Brassai 1934
jueves, 24 de enero de 2013
Luz
fluye el paisaje
pintura de un momento
la ventanilla
lleva la noche
fragancia de tus senos
jardín mi alcoba
luna y silencio
tu beso en la penumbra
flor entre sábanas
M.A.Yusta."Pavesas". Ed.La Fragua del Trovador 2012
Imagen:MAY/LGR
jueves, 29 de noviembre de 2012
Noche
No dejaba la luna
de recorrer el cielo.
Amaneció otra vez y todavía
yo era tu territorio conquistado.
Dejé mi luz en ti
y oscurecí en silencio.
"El Camino de tu nombre". Ed.Quadrivium.
Imagen: P. Richmon
viernes, 9 de noviembre de 2012
Noviembre
Llega noviembre como un fantasma azul
lleno de noches silenciosas y largas
que asfixian los gritos de soledades presentidas.
En las cavernas del olvido habitan los pobladores
que recogen hebras de nostalgia en los rincones
mientras una súplica trepa por las horas verticales.
No surge la voz del pensamiento
porque la oscuridad ha batido sus alas
y ha dejado sembrados de batallas los labios...
lleno de noches silenciosas y largas
que asfixian los gritos de soledades presentidas.
En las cavernas del olvido habitan los pobladores
que recogen hebras de nostalgia en los rincones
mientras una súplica trepa por las horas verticales.
No surge la voz del pensamiento
porque la oscuridad ha batido sus alas
y ha dejado sembrados de batallas los labios...
(c) Mayusta 2012
miércoles, 31 de octubre de 2012
viernes, 21 de septiembre de 2012
Rosa
Hueles a rosa llena de rocío,
aroma intenso de jardín nocturno.Se deshace tu piel entre mis manos
como pétalo suave.
Las formas de tu cuerpo desatan vibraciones
que rompen en la roca de mi carnal deseo.
Quisiera penetrar hasta la médula
tus sentidos rendidos y entregados,
rodar por tus pendientes,
enajenarme acuchillando el aire,
romperme entre tus carnes,
loco.
Y en la cumbre del ser los dos en uno
gritar, resucitado.
De "El camino de tu nombre"
Imagen: Mayusta.
viernes, 27 de julio de 2012
Me gustas en la noche...
ME GUSTAS en la noche,
cuando te desnudas de ti misma y te sale a borbotones el
alcohol por la mirada y me dices “te quiero” mil
veces y te meces como el viento alrededor de mis sentidos. Me gusta
tu cuerpo de noche, tu alma de noche, tu desnudo cierto y cálido de
noche, tu sonrisa enigmática mientras hacemos el amor, tus manos que
luchan con las mías en una pelea perdida de antemano, tu posesión
sin condiciones...
Deseo, en esos momentos,
llegar al límite mismo del abismo y lanzar nuestros cuerpos en un
desenfrenado vuelo hacia la nada. Me vacío en ti e intento
sobrevivir a la desesperación de no tenerte más que en ese minuto
en que todo tu ser se estremece, también, en un relámpago de
placer...
Después vuelvo,
deshabitado, a descansar en tus brazos y deseo nadar en lastibias aguas del lago inmenso de tu ternura.
En ese
instante, comienzo el camino hacia tu nombre.
(M.A.Yusta "El camino de tu nombre")
Y también en la versión de J.López Clemente:
miércoles, 25 de julio de 2012
Silencio
Languidece la noche. Es hermoso el silencio
cuando sé que tú estás detrás de él.
Pasan las horas lentamente, sabias,
apenas perceptibles;
encierran aromas de azucenas,
fragancia de aloes.
Es tu ausencia presencia,
es tu silencio luz.
Mayusta:Poemas del silencio. Imagen: W.Ronis)
jueves, 19 de julio de 2012
Llegaste...
Llegaste como luz de mis mañanas
que apaciguó palabras en mi mentey al tocar mis sentidos dulcemente
reviviste en mi ser horas lejanas.
Abriste una por una mis ventanas
y la sombra se fue rauda y silente,
¡qué hermoso fue sentir aquel torrente
que se llevó mis inquietudes vanas!
Preso estoy en tu límite del cielo
contemplando las horas luminosas
donde levanta tu ternura el vuelo.
Serán, a no dudar, horas hermosas
donde el amor soñado, con anhelo,
desborde mis orillas silenciosas.
("Teoría de luz")
martes, 17 de julio de 2012
Nada más.
No deseo saber ya más de
ti
que lo que tu mirada me
sugieray los trazos sutiles de tus manos
cuando amantes y tibias me recorran.
No deseo saber ya nada más
que lo que tú me digas
frente a frente, cuando el sol se adormezca en el ocaso
de nuestra tarde en plenitud serena.
(Teoría de luz)
viernes, 13 de julio de 2012
TEXTO de la presentación de "El camino de tu nombre" en el Corte Inglés de Barcelona el pasado 29.6.12, por el poeta Fran Picón.
Si
me preguntasen a bote pronto por Miguel Ángel Yusta mi primera
palabra sería “Soñador”, un soñador eternamente joven pese a
que es un poeta mayor, y no por edad, si no por calidad y
trayectoria. Columnista de “El Heraldo de Aragón”, ha publicado
“Luces y sombras”, “Peregrino de ausencias”, “Teoria de la
luz”, “Reloj de arena”, “Senderos de amor y olvidos”, “Ayer
fue sombra” y “Cancionero de coplas aragonesas”.
Colaborador
de múltiples revistas, miembro de la Junta Directiva de la
Asociación Aragonesa de Escritores, cofundador de la Terturlia
Poética Transversores y participante activo de múltiples eventos
literarios por toda la geografía española.
“Ayer
fue sombra” fue primer premio del Concurso de Poesía del Gobierno
de Aragón.
EL
CAMINO DE TU NOMBRE
“FEO,
CATÓLICO Y SENTIMENTAL”
José
Luis Gracia Mosteo
El
camino de tu nombre es el autorretrato de un hombre como aquel
marqués de Bradomín que imprimió Ramón María del Valle Inclán:
un personaje “feo, católico y sentimental”, aunque en su caso
deberíamos decir “catódico” por su afición a la pantalla de
Internet, en lugar de a la iglesia; un escritor romántico pero
experiencial que nos habla de su relación con las mujeres, sus
sucesivos fracasos y su tormento; un libro para leer con las
vísceras. Divido en Preludio, Initium (Equipaje), Pasos y Llegada,
El camino… es un viaje a ninguna parte, lo cual quiere decir a
cualquiera siempre que sea lejos de la soledad, porque su autor
escribe contra el vacío. “La soledad, que en su mayor parte me ha
venido impuesta desde siempre, y en parte fue buscada por mí”
Sigue
diciendo Mosteo:
Es
la poesía de Yusta, un bálsamo para su maltratada conciencia pero
un castigo para su carne, porque nuestro poeta parece escribir para
defenderse del oprobio de la vida; nuestro escritor es subjetivo,
dulcemente egoísta y sentimental; alguien que sólo busca un poco de
felicidad y que huye de sí mismo pues se dice como Pavese: “Solo
no te bastas, y lo sabes”
Y
remata Gracia Mosteo:
El
camino de tu nombre es también el de la búsqueda del placer, aunque
solo sea una brizna; del amor, aunque solo sea su sombra, y de la
compañía, aunque sólo sea la de un desconocido.
Laura
Gómez Recas, poeta, hace un excelente Epílogo al poemario de Yusta,
titulado “Nombrar sin pronunciar” y en él, por ejemplo, nos
dice:
No
hay un camino hacia tu nombre… «Tu nombre es el camino».
El
nombre es el sello que nos resuelve ante el mundo y el susurro
sobre
el que se apoya el enamorado. El camino se gesta sobre él en
un
deambular oscilante y ebrio. Siente el lector esa batalla por
mantenerse
erguido sobre las letras del nombre de la amada, sobre
su
totalidad. Yo te nombro y, haciéndolo, te defino. Esa es mi voluntad
y ese es el camino que me lleva a reencontrarme con el que
soy
realmente, con el perdido, con el que fui y no soy capaz de hallar
sin
tu recorrido.
Sigue
dicendo Gómez Recas:
Llegan
los versos hasta cualquier alma predispuesta a empaparse,
según
se pasan las páginas. Los poemas atraviesan el sentido
con
una poética serena, madura y cálida que trasciende sin el
aspaviento,
sin trenzar la sintaxis de forma insólita. Y eso se agradece y
transgrede en estos tiempos de vanaglorias y extravagancias indeseables.
transgrede en estos tiempos de vanaglorias y extravagancias indeseables.
Y
termina Laura diciendo:
Y
la original manera de cerrar el viaje, en la «llegada», con
un
goteo inmenso de diminutos poemas, de versos esparcidos a
manera
de lluvia sobre los últimos renglones. Delicada sensación
de
amplitud, de sosiego, de un lugar preciso para reparar y dosificar
las
heridas y las cicatrices que la pasión amorosa deja
indefectiblemente
en cualquier amante.
en cualquier amante.
El
camino de tu nombre es un poemario de amor en todas sus formas,
incluida el desamor, escrito desde la mirada tranquila de un poeta
maduro que se siente vivo y joven y apuesta por el amor aunque duela.
Inundarte
quisiera de ternura
para
que comprendieras hasta dónde
puede
llegar mi amor a ser locura
Yusta,
desde el primer momento deja clara su forma de entender el amor,
basada, como no puede ser de otra forma, en la entrega absoluta
Me
vacío en ti e intento sobrevivir a la desesperación de no tenerte
más
que en ese minuto en que todo tu ser se estremece, también,
en
un relámpago de placer...
Poeta,
Yusta, hombre, Miguel Ángel que se reconoce en el hombre que es, a
través del hombre que fue, en su forma de amar, a través de cómo
amó antaño:
VUELO
de mis recuerdos al presente:
reconozco
derrotas.
Pero
también los triunfos
que
trazaron caminos
a
mis perdidos ángeles.
Un
hombre que se sabe maduro, y sabe que siempre hay un último tren,
pero quizá nunca se sabe su destino
Presumo
que, tal vez,
es
el último tren para llevarme.
¿Sabrá
alguien mi destino?
Mayusta,
nombre de guerra poética de nuestro poeta, pierde el miedo a decirle
a su amada aquellas cosas que nunca se dicen si se sabe que se van a
oír:
Te
quería decir, y te lo digo
—aunque
a veces me corte las palabras
el
saber que tu oído las escucha
y
tus ojos las miran–
Y
tampoco tiene miedo a lo que los labios de esa mujer amada puedan
esbozar en forma de palabras o caricias…
Tus
labios perfilaban
palabras
deseadas tanto tiempo
y
tus hombros desnudos
sugerían
torrentes de caricias.
Porque,
queridas amigas, queridos amigos, cuando las palabras dejan paso a
los sentimientos y el sabor del silencio se paladea con las papilas
de una caricia, es cuando nuestro poeta nos invita a subir la
temperatura de los sentidos:
Quisiera
penetrar hasta la médula
tus
sentidos rendidos y entregados,
rodar
por tus pendientes,
enajenarme
acuchillando el aire,
romperme
entre tus carnes,
loco.
Y,
pese a que el camino no está escrito, el poeta sabe lo que busca en
él:
QUIERO
encontrar mi vida entre tus ojos
limpios
de adolescente
Y
tras encontrar la vida el poeta sigue caminando por esa senda, a
veces maldita, a veces maravillosa, que lleva al final de la
escapada:
Perfilado
de luces y deseo
me
encamino hacia ti sin condiciones.
Y
se funden, al fin, en un instante
nuestros
amaneceres...
Un final que siempre es el inicio de ese instante perpetuo que es el vivir
Un final que siempre es el inicio de ese instante perpetuo que es el vivir
Camino lentamente hacia el invierno
Mientras,
tu amor enciende
el
anhelo de nuevas primaveras
Porque,
nuestro amigo Yusta, nos recuerda que una sonrisa da sentido a un
instante, a ese instante que es la vida:
Entonces
sonreíste
y
abrazaste mi entera soledad.
En
ese mismo instante
yo
deserté por fin de la tristeza.
Tal
vez, nos dice, ni siquiera exista el tiempo, la distancia, quizá
todo se tiñe del color de dos pieles fundidas sin medida:
Y
es que tal vez no existen
ni
tiempo ni distancia.
Quizás
estás aquí, y yo te abrazo,
en
el sueño más bello de mis noches...
Y
en ese momento de fusión plena en el que el mundo se para y deja de
existir más allá de los confines del sudor y la saliva, Yusta, nos
dice:
No
importará si el mundo sigue andando
—locura
de las horas—
o
si han quedado mudos los relojes.
Pero
no sólo nos habla de lo que no importa, si no también de lo que sí
le importa:
Me
importa, simplemente,
que
te acerques con el alma desnuda
y
no existan las horas sin tu abrazo.
Avanzando,
sin mirar atrás, el poeta va tomando conciencia de lo que se tatúa
en sus sienes conforme traza las huellas de su propia realidad
Y
decidí que no hubiera retorno:
invertí
la verdad de mis fronteras
y
enterré en mis entrañas
las
letras de tu nombre.
Y
el vacío deja de serlo para colmarse de luz
HAS
LLENADO vacíos de mis noches
con
instantes de luz.
Colmado
y vuelto a vaciar cuando se hace evidente una nueva ausencia
Extenuado,
respiro tu perfume de ausencia
y
comienzo a vivir
otro
día sin nombre.
Pero,
pese a todo, nuestro poeta ha llegado, el camino reposa en los
costados de su entereza y las alforjas de su rutina cobran un nuevo
sentido
CADA
DIA una letra
hasta
formar el tiempo de tu nombre,
abecedario
eternamente
repetido.
Y
una vez ha llegado al poeta le asusta la certeza de estar y nos dice
HE
LLEGADO a ti y he tenido miedo.
Me
he vuelto a la noche.
El
camino de tu nombre es un camino de esperanza, de apuesta por amar y
por vivir amando, sin embargo, al final, cuando el hombre que escribe
versos se adentra en su propia esencia y en la de su amada, nos
transmite una sensación de desasosiego que nos convierte en
cómplices de esa imperceptible levedad que envuelve todos y cada uno
de los momentos que conforman nuestro sendero de vida
ESTABAS
tan cerca
que
no me di cuenta de tu inmensidad.
Por
eso ha caído la noche sobre mis pupilas
y
ha llegado la soledad del frío
Sin
embargo, no hay rendición, si se acaba un camino siempre hay otro
por empezar y el poeta lo sabe, y lo canta con unos fantásticos
versos finales:
AYÚDAME
a caminar
por
el sendero de las preguntas.
Tu
nombre es el camino
Tu
nombre es la respuesta
En
definitiva, El camino de tu nombre, es un poemario que nos enseña a
caminar en el silencio que pronuncia ese nombre que a cada uno
provoca a avanzar hacia no importa donde, porque lo que importa es el
como y la huella que deja ese andar en nuestra piel
Miguel
Ángel Yusta, un poeta, un amigo, un hermano….
martes, 10 de julio de 2012
No busco ya...
No busco ya primaveras de sueños,
rosales intangibles,besos desalentados.
Ya no quiero pasiones violentas
que queden archivadas
sobre los anaqueles del olvido.
Tan sólo el oro viejo del sol de tu mirada,
tus manos en la noche
dibujando alfabetos de caricias,
los jardines abiertos
de tu vientre de miel y tu palabra
y ese cálido abrazo
donde se funden todos los silencios.
Porque nada es verdad sin ti, sin tus instantes
que son de enajenada eternidad.
(c)Mayusta.Poemas del silencio, 2012.Foto:mayusta.
domingo, 20 de mayo de 2012
viernes, 18 de mayo de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Archivo del blog
-
►
2024
(23)
- ► septiembre (1)
-
►
2023
(8)
- ► septiembre (1)
-
►
2022
(34)
- ► septiembre (2)
-
►
2021
(25)
- ► septiembre (1)
-
►
2020
(35)
- ► septiembre (2)
-
►
2019
(36)
- ► septiembre (6)
-
►
2018
(32)
- ► septiembre (2)
-
►
2016
(25)
- ► septiembre (1)
-
►
2014
(22)
- ► septiembre (2)
-
►
2013
(23)
- ► septiembre (3)
-
►
2012
(24)
- ► septiembre (1)
-
►
2011
(43)
- ► septiembre (3)