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domingo, 3 de junio de 2018

Presentación de "Resistencia del aire" de F. Aínsa.

Feria del Libro. Zaragoza, 2 de junio de 2018.
Presentación: “Resistencia del aire", por Miguel Ángel Yusta.
Autor: Fernando Aínsa Amigues. Edcs. Renacimiento.

Buenas noches señoras y señores:
Poca presentación es necesaria en el caso del escritor Fernando Aínsa y diremos lo imprescindible en cuanto a datos personales y extensísima obra, que hoy en día todos pueden consultar en la RED

Quién es Fernando Aínsa escritor.

Fernando Aínsa (Palma de Mallorca, 1937) es un escritor hispano-uruguayo. Trabajó en la UNESCO (París) entre 1974 y 1999, donde fue Director Literario de Ediciones. Desde 1999 reside entre Zaragoza y Oliete (Teruel). Es autor de una amplia obra como ensayista, narrador, poeta y crítico literario. Su obra ha sido traducida al inglés, francés, italiano, portugués, árabe, polaco, rumano, ruso y macedonio. Es miembro correspondiente de la Academia Nacional de Letras del Uruguay y de la de Venezuela y miembro del Patronato Real de la Biblioteca Nacional de España. Ha recibido premios nacionales e internacionales en Cuba, México, Argentina, España, Francia y Uruguay y recientemente ha sido nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Poitiers, Francia.
Su trayectoria abarca tanto el análisis de la literatura y el pensamiento latinoamericanos como la creación propiamente dicha. Para el estudioso Ángel Esteban, «Fernando Aínsa no es el típico académico, entre otras cosas, porque no es un académico en sentido estricto. Es decir, nunca ha estado ligado a través de un contrato permanente, con universidad alguna. Sin embargo, todo lo que gravita alrededor del mundo académico, ha sido el pasto de su propia historia intelectual».
Fernando Aínsa es, pues, reconocido ensayista y experimentado prosista, con una ingente obra a sus espaldas, que da paso hace unos pocos años al Fernando Aínsa poeta, al menos en publicaciónes, pues sin duda lo fue toda su ya larga existencia y es ahora, en el reposo de la edad madura cuando nos va ofreciendo su creatividad poética que hoy se presenta reunida en este volumen, Resistencia del aire, publicado por ediciones Renacimiento.
Es Aínsa, poeta, un nostálgico de la Memoria que proyecta en varios hermosos poemas, cantor impaciente de experiencias, lugares, situaciones y reflexiones vitales que desea comunicar a través de su obra, que no por tardía es menos vivaz, sino que adquiere un contenido lírico vigente y actual y nos presenta, en un especial yb elaborado lenguaje poético, retazos de una vida rica y llena de experiencias de un hombre observador de su entorno y siempre atento a cuanto le rodea en el plano familiar y en el amplio panorama de su recorrido vital, del mundo.

Como señala Virgilio López Lemus en el prólogo de su edición de Clima húmedo, uno de sus libros de mi preferencia dentro de su obra, Aínsa nos da fe de vida, debida a su fe en el amor a la vida. Esa fe comprende nostalgia y, a la vez, se presenta como un ahora que se desea vivir con intensidad” y añade que el autor “ha mostrado su creatividad por medio de una mirada lírica muy suya del mundo, y nos la regala generoso”.
No es , pues, Aínsa poeta de una lectura superficial, sino de una serena y meditada reflexión que su poesía, no sujeta a formas métricas tradicionales pero acogida a un elaborado ritmo interior, transmite con un mensaje de interrogación permanente.
Y ya solo con eso (hay mucho más) vemos que estamos ante una autoridad literaria de renombre internacional que sigue día a día su incansable actividad creadora.

Pero quién es NUESTRO Fernando Aínsa

Conocí personalmente a Fernando Aínsa hace algunos años. Siempre lamentaré no haberlo conocido antes para disfrutar de su amistad cercana y de su magisterio. Porque Fernando es un hombre que, a pesar de estar de vuelta de muchas singladuras, aparece renovado cada momento y siempre preparado para tomar las maletas hacia un nuevo viaje, una nueva aventura literaria.
Es hombre cercano, afable y discreto, viste con singularidad y tiene, a veces, un aire de intelectual despistado que, tras sus gafas, nos observa de una manera especial. Su mirada es penetrante, siempre interrogadora pero a la vez llena de cariño. Habla pausadamente usando las palabras justas en el momento adecuado.
Fernando pasea hoy por Zaragoza con tranquilidad y reposo, antes lo hizo con inquietud y curiosidad de escritor y editor por diversos caminos literarios y geográficos: Sudamérica, París donde, como ya he señalado, fue Director de Ediciones de la Unesco con Federico Mayor Zaragoza y donde visita con frecuencia a sus hijos y nieta y su Oliete turolense, su querido lugar, donde disfruta del cariño de todos y crea ese mundo poético del que hoy tenemos esta preciosa y completa edición.

Quiero citar, para un mejor conocimiento del autor y de su enorme categoría literaria, algunas líneas de “El escritor y el intelectual entre dos mundos”. libro que se editó con motivo del homenaje internacional que se le dedicó en la ciudad francesa de Lille los días 5 y 6 de junio de 2009.
Allí se decía entre otras cosas que “Pocas personas como Fernando Aínsa se han dedicado en los últimos treinta años a estudiar, reflexionar y elaborar síntesis sobre el pensamiento latinoamericano y las representaciones literarias que han contribuido a construir su identidad en movimiento. Fernando Aínsa se comporta como un humanista renacentista de los tiempos modernos: es el hombre culto que deambula por los ámbitos más variados de la cultura, un intelectual reflexivo y pleno de referencias cuyo pensamiento sin anteojeras fluye tanto en la obra del crítico y como en la del escritor. Aínsa tiene el privilegio de ser hispano-uruguayo, es decir de haber vivido siempre entre dos continentes: quizás por eso ha sabido utilizar tanto los lentes de cerca como los de lejos para enfocar y ofrecer lecturas nutridas y originales perspectivas de análisis.” y también que “Su ensayística pone en evidencia, con originalidad y talento, un pensamiento latinoamericano sellado por la idea de utopía, con su propia identidad, ligada al mismo tiempo a Europa y a Estados Unidos, tanto por relaciones de atracción como por cuestiones de diferendo y de conflicto.

Su extensa obra -como he dicho anteriormente- se puede consultar en la Red. Aquí , esta noche, vamos a comentar muy brevemente su creación poética. Siempre he pensado y vuelvo a insistir en que, aunque su obra poética se publica tardíamente, Fernando Aínsa es poeta desde siempre y que sus versos han sido cuidadosamente, celosamente guardados, hasta ver la luz en unos libros que se compendian en Resistencia del aire, obra que presentamos hoy en la Feria del Libro de Zaragoza.

La obra que hoy presentamos en Zaragoza.

Resistencia del aire comprende cinco obras:
Aprendizajes tardíos (2007),
Bodas de oro (2011) ,
Clima húmedo (2011),
Poder del buitre sobre sus lentas alas (2012)
Capitulaciones del silencio (2015).
Un conjunto de buena poesía que nos lleva a un recorrido completo por la reciente, pero importante y ya amplia obra poética de Fernando Ainsa.
Si nos asombró la pulcritud y sensibilidad de su irrupción en el mundo poético con 'Aprendizajes tardíos', hay que decir también que la obra de Fernando, poeta, ha ido abriéndose con una amplitud y fuerza determinantes de un estilo propio, cultivado, y de un lenguaje bien elaborado y rico del gran escritor que es, experto y acostumbrado a hacer literatura cuando escribe y que por ello -y añadiendo al lenguaje poético especiales características de sensibilidad y habilidad- lleva indefectiblemente al lector al pleno disfrute de su poesía.
Porque poesía excelente (de excelencia, quiero decir) es cada uno de sus poemarios.

En Aprendizajes tardíos, Que comienza con el bello poema introductorio “Me presento” le ocupa, en sus palabras: descubrir el ritmo secreto de lo que me rodea; reflexiona sobre el triste destino de las frutas a punto de morir; nos habla de las nueces ese seso vegetal; desea desaparecer en invierno, como las lagartijas y añora a su padre que vuelve a su tierra recogiendo las redes de su vida y deseando el descanso final, a su lado, allá en lo alto del cabezo en ese pueblo raíz, aunque con “ella”, con esa enemiga de delgada silueta con la que dialoga, mantiene una lucha sin cuartel y la invita (émulo del caballero del Séptimo sello) a largas partidas de ajedrez donde, hábil, posterga el jaque mate con que gana siempre.
Fernando necesitaba comenzar su obra poética testimoniando su resistencia -y al mismo tiempo dando fe de su ya merecido descanso- en esos poemas con cierto aire de égloga que forman esta primera entrega de la serie.


Bodas de oro, es un libro que a mí me también me emociona especialmente. Es fundamentalmente un canto a su amada Mónica, la mujer que le apoya y en la que se apoya, la compañera de mis peores momentos y de los días más felices de mi vida, como nos dice en las líneas preliminares de su antología “Pausa poética”. Y es que Mónica es una gran persona, una gran mujer: elegante, inteligente, discreta, llena de una especial sensibilidad y gran lectora, es el fundamental soporte de Fernando a quien ciuda y aconseja, complementa y construye. Bodas de oro es un conjunto de poemas de amor, impregnados de nostalgia, de ternura (¡y qué es el amor si no se enmarca en ternura!) donde aparecen escenas cotidianas Cuando la oigo hablar con los perros me conforto / sé que sigue ahí o reflexiona sobre el Tiempo restante. O cuando se despierta en la noche y escudriña cómo oscila su pecho en la sombra, deseando, si es que termina el tiempo (¡y cómo sentimos eso cuantos amamos!), no sobrevivirla, por no sufrir su ausencia...El temor a la pérdida es una constante y en ese momento el poeta parece querer redimirse de sus posibles fallos: Échame en cara lo que fue y pudo ser en un emotivo acto de sincera recapacitación y entrega final a la amada.

Clima húmedo es un libro que tuve el placer de presentar y reseñar en prensa y transcribo parte de lo que ya dije entonces al respecto:
Aínsa adhiere un contenido lírico vigente y actual a cada retazo de vida encarnado en esa humedad, no efímera, sino consustancial y femenina que impregna todo el poemario.
La humedad, metáfora de la vida, de la creación, del amor sensual, es el componente de su particular clima, donde nos sumerge con expresividad y belleza. Nos abre sus dudas, inquietudes, temores y expectativas ante esa puerta desconocida a la que nos aproximamos inexorablemente y que, sin duda, solamente abre la llave del amor”.
Como señala Virgilio López Lemus en el prólogo, en Clima húmedo “Aínsa nos da fe de vida, debida a su fe en el amor a la vida. Esa fe comprende nostalgia y, a la vez, se presenta como un ahora que se desea vivir con intensidad” y añade que el autor “ha mostrado su creatividad por medio de una mirada lírica muy suya del mundo, y nos la regala generoso”. También en el Post facio, Antonella Carcellier señala que “el recorrrido a través de la humedad es también un viaje al corazón de la lengua que nace de una atención de Aínsa por los detalles incluso menudos de la vida cotidiana y por la vitalidad que sabe captar en las palabras, pero también por la sensación de alteridad de quien ha vivido en muchas partes”.
Divide Ainsa su libro en tres partes: “Vivir la humedad desde adentro”, “Variantes de nuestra humedad” y “La triste alegoría de tu entorno”, y tras iniciar el camino (Regresé del Sur hace unos años / Olvidé la humedad en un armario / Lo cerré a cal y canto, / ligeramente desmemoriado), nos lleva en sus poemas por los humedales de la memoria y de los sentimientos hasta un final-regreso (que el poeta espera definitivo) y a un presente tal vez desencantado del camino pues concluye que Duro / inútil ha sido el combate, / te dijiste antes de iniciar el retorno / que esperas definitivo / al clima seco de tu presente.

Poder del buitre sobre sus lentas alas.
Tuve también el honor de presentar en su día este poemario del que dije y digo: “Libro de fondo y forma, impecables y pulcros, de escritor y poeta en plenitud. Su riqueza de símbolos e imágenes, el ritmo de sus versos y de sus silencios, la economía sabia de palabras vanas para llegar directa, limpia y bellamente al fondo del poema hacen de 'El Buitre' un libro pasional y apasionante, repleto de bellas imágenes y, como digo, de silencios tan evocadores como ellas, que llenan unos poemas donde el lector queda atrapado y pensativo. Un libro nuevo, valiente y original, que recomiendo leer varias veces y meditar sobre él muchas más. Y cito sus versos: bate alas desde la cima no repta en la tierra para vivir sin riesgo y eso le hace grande, porque gana batallas en esta tierra /donde todavía es posible / apurar el amargo cáliz hasta las heces.
Un libro para reflexionar pues a mi juicio -como acabo de señalar- tiene más de una lectura y en mi opinión constituye una hermosa metáfora del destino humano. Un poemario innovador y comprometido que también nos acerca a la Naturaleza de la mano sabia del autor y, en acertada reflexión poética, nos avisa del desastre -ya evidente- de nuestra voracidad destructora.
Cinco poemas de Poder del buitre son , para mí, especialmente emotivos: Peinan el silencio del aire, No pretendas volar en presencia del Zar, que se refiere al ajusticiamiento de un hombre llamado Nikita, en el Moscú de 1505, por querer volar cuando se consideraba un acto prohibido. El poeta nos dice al respecto que aún cuando se nos aconseje repta en tierra y vivirás sin riesgo, recordemos que Nikita fue decapitado, sí, pero que salió su alma y voló ante todos / hasta perderse en lo alto...
La muerte es vida”, “Paz en las alturas” y “Esperado festín en las alturas”, son otros notable poemas de este libro.

Capitulaciones del silencio y otras memorias, pone punto final a esta obra recopilatoria. El poema Mamá sentada en el sofá con un vaso de whisky en la mano, es un canto lleno de cariño y nostalgia a la madre a quien recuerda hermosa y enérgica antes de esa guerra que nos dividió sin otro consuelo que la memoria, o la visión de la anciana cuyo mundo se reduce a medida que el frío le sube por las piernas...El poeta sabe que algún día me pasará lo mismo. Y ese conocimiento, cuando se va acabando el camino, es una constante en la obra poética de Fernando Aínsa, como lo es, aun inconfesado, en todos los seres humanos que nos sabemos con un tiempo limitado.


Y concluyo pues el poeta y no el presentador es protagonista de este acto, diciendo que esta acertada antología es un libro imprescindible, suma de libros que han sido escritos tras muchos años de trabajo, de ir y venir por ese mundo, de trasiego de casas y gentes, de viajes y responsablidades, de obra de ensayo fecundísima y reconocida universalmente...Pero Fernando es y ha sido poeta y guardaba en un rincón de la memoria todas esas percepciones de su entorno y de sí mismo que ahora nos va desgranando con maestría en esos libros que, a no dudar, van a tener pronta y generosa continuidad, porque Fernando Aínsa tiene mucho que decirnos y enseñarnos y nosotros, que tanto le queremos, estamos deseando ese magisterio que da una vida llena de literatura, de vivencias y de sensibilidad.
Este libro es bello en el fondo y en la forma, impecable y pulcra, de escritor y poeta en plenitud. Su poesía está trufada de bellas imágenes y de silencios tan valiosos como ellas, que llenan unos poemas donde el lector queda atrapado inequívocamente. La poesía de Fernando Aínsa es valiente y original, evocadora y sutil, suavemente nostálgica y a veces provocadora, pero siempre con la discreción y elegancia de su autor.
Y siempre -también- emotiva y bella.

Ahora damos paso a la palabra del autor y posteriormente a la de todos ustedes que quieran hacer alguna pregunta.
MUCHAS GRACIAS

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