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Zaragoza, Aragón, Spain
Foto de portada:Columna Villarroya.

lunes, 15 de agosto de 2016

miércoles, 3 de agosto de 2016

Rosas...






rosas tempranas
poema con perfume
rumor de aurora

(c) Texto e imagen: mayusta 2016

Tamiz de estío.





entre el ramaje

tibio estremecimiento

de viento y sol

(c) texto e imagen: mayusta 2016

jueves, 28 de julio de 2016

Cuando tú duermes...




Cuando tú duermes
el mundo se detiene:
silencio y luz.

(c) texto e imagen:mayusta.2016

martes, 5 de julio de 2016

El Sena /La Seine


El Sena/ La Seine



De Saint-Denis a Ivry el Sena hace un gigantesco signo de interrogación.
Me pregunto si tal vez tiene pereza por dejar París
y, también, qué hace allí encorvado sobre el afán de los hombres.
Por la noche, el Sena parece un inmenso gusano dormido.
Es la cloaca de París
sólo redimida por miles de poetas impertinentes,
por millones de seres que lo sueñan bello.
Vía láctea del universo metropolitano
comida por los agujeros negros de nuestras frustraciones.
Pero hay algo grandioso en este Sena dormido
cuando refleja en Orsay los colores de Claude Monet
o la sonrisa de La Gioconda al pasar por el Louvre...
Puede ser que todo eso le haya hecho girar sobre sí mismo tantas veces
y no quiera marcharse de París.

 
 

De Saint-Denis à Ivry la Seine fait un gigantesque point d’interrogation.
Je me demande si elle a la flemme de quitter Paris
et aussi ce qu’elle fait là, courbée sur les travaux des hommes.
La nuit, la Seine ressemble à un immense ver endormi.
C’est l’égout de Paris
que seul rachètent des milliers de poètes impertinents,
des millions d’êtres qui la rêvent belle.
Voie lactée de l’univers métropolitain
rongée par les trous noirs de nos frustrations.
Or il y a quelque chose de grandiose dans cette Seine endormie
quand elle reflète à Orsay les couleurs de Claude Monet
ou le sourire de la Gioconde à son passage par le Louvre….
C’est peut-être pour tout cela qu’elle tourne si souvent sur elle-même
et qu’elle ne veut pas quitter Paris.



M.A.Yusta "Paris 16". Unaluna 2007. Versión al francés: Mercedes Yusta.
Imagen: Mayusta

jueves, 30 de junio de 2016

Con versos

Con versos en la noche. Una gran antología en audio que recoge desde hace años la obra e impresiones de numerosos poetas. Mi participación es de octubre de 2012...


http://www.ivoox.com/con-versos-noche-005-miguel-angel-yusta-audios-mp3_rf_1504957_1.html

Parnaso 2.0


Pinchad el enlace:

http://parnaso2punto0.aragon.es/?p=5

Poemas en la Antología de poetas aragoneses publicada por el Gobierno de Aragón

Ocaso





Sobre nubes que singlan el azul 
se dibuja el ocaso. 
Sublime atardecer que, dorado y silente, 
descorre las cortinas de la noche
alentando, despacio, despedidas...

(c)Mayusta2014.Texto e imagen

viernes, 24 de junio de 2016

Un poema de "Amar y callar"


M.A.Yusta. "Amar y callar" Sabara 2013

jueves, 23 de junio de 2016

Te presiento


M.A.Yusta. Amar y callar. Edcs. Sabara 2013

domingo, 19 de junio de 2016

El viaje.


Varado mi equipaje en cualquier playa
desnudo iré a la luz de aquel ocaso
en la ligera barca construída
con los bellos recuerdos.
Efímera luciérnaga,
navegaré en silencio por lo oscuro
y aguardaré paciente el resplandor
del profundo arañazo de la Dama...

(c)mayusta.6-16
Imagen:uno de mis rincones de París.(mayusta)

viernes, 17 de junio de 2016

Pavesa


pétalo vivo
pavesa en un instante
contra la luz

(c) mayusta 2016

jueves, 16 de junio de 2016

Fugit

asume el tiempo
la brevedad del tránsito
sin el atajo
Texto e imagen: (c)mayusta

martes, 14 de junio de 2016

Tempus



Quiero atrapar el tiempo entre mis manos,
pararlo y convertirlo en un instante eterno
donde no quepan odio ni dolor.

(c)Texto e imagen: mayusta. 2016 

jueves, 9 de junio de 2016

Ayer...





Hiende el tiempo pasado
las verticales dudas que la razón doblega
y exprime irreverente
la soledad del nombre.



(c) Mayusta 
(c) Imagen:Río Nilo, 2009. Mayusta

martes, 29 de marzo de 2016

Pavesas.

sobre los trigos
la locura del viento
dibuja el mar


luz del ocaso
los pájaros se apagan
fundido en negro


luna en el bosque
silencio de los pájaros
solo tu aroma


huella de olvido
tus pasos en la playa
arena y mar


fluye el paisaje
pintura de un momento
la ventanilla


suave la noche
fragancia de tus senos
jardín mi alcoba

entre el ramaje
trenza el sol con el viento
sones de luz

azul y oro
silencio del ocaso
inmenso el mar

todo es silencio
se deshace la noche
vuelve la luz...

..............................Miguel Ángel Yusta . "Pavesas" Ed. La Fragua del Trovador, 2012

miércoles, 16 de marzo de 2016

Huellas






huella de olvido
tus pasos en la playa
arena y mar


...........................Mayusta. "Pavesas" 2012

martes, 15 de marzo de 2016

Nocturno






suave la noche
fragancia de tus senos
jardín mi alcoba

M.A.Yusta. Pavesas. 2012
Imagen: Rafael Navarro.1996

domingo, 13 de marzo de 2016

Pavesas...






fluye el paisaje
pintura de un momento
la ventanilla


(M.A.Yusta. Pavesas 2012)

sábado, 12 de marzo de 2016

Aniversario



INTROITO

Nací por la mañana
un domingo de marzo
de un olvidado invierno de posguerra.
Dicen que hacía sol y que mi madre
(pasados los cuarenta y quinto hijo)
lloraba y sonreía al mismo tiempo,
preocupada tal vez por mi futuro.
Mas, ahora, aquí estoy,
después de tantos años.
Los días de mi vida transcurrieron
testigos fieles de mis singladuras
limando el tiempo que se me otorgaba.
Hoy,
casi llegado al puerto,
libero unos poemas de mis viejas carpetas,
antes de que se pierdan para siempre
en el oscuro túnel del olvido.
Y los dedico a tantos
que en aquellos inviernos
soñaban con juguetes de hojalata.


***(M.A.Yusta. "Ayer fue sombra". I Premio Del. Gob. Aragón. 2010)
Foto: Calle Mayor, Zaragoza,, con la Iglesia de la Magdalena y vieja Universidad,hacia 1950.

sábado, 5 de marzo de 2016

Museo D'Orsay





Hoy he deseado ser muchos hombres en uno sólo
y poder tomar un café eterno con todos ellos.
Hablarles de mis pequeñas cosas y que me digan cómo fueron felices.
O infelices.
Y cómo pudieron prevalecer.

Son mis pintores del Museo de Orsay.
Quiero ver una salida del sol con Monet y mirar sus ojos enrojecidos,
pasear con él por inmensos mares de amapolas,
desvestir sus recatadas mujeres.
Emborracharme con Lautrec hasta el amanecer
y consolar su soledad buscada.
Remar en una barca con Van Gogh
por campos encendidos de amarillos inmensos.
Acariciar con brisa los pétalos del pubis indefenso de Olympia.
Penetrar insensato el Origen del Mundo
y bañar después mis pies en un irreal Sena cristalino.

A todos os llevo en mis ojos sedientos de luz.

Miguel Ángel Yusta. Teoría de Luz. Edcs. Unaluna, 2007

lunes, 29 de febrero de 2016

Si pudiera nombrarte...



Si pudiera nombrarte
y penetrar el cielo con tu nombre
y que el cielo, asombrado,
lo convirtiera en luz
y que la luz se adueñara del tiempo,
y que el tiempo parase nuestras vidas
definitivamente,
mi voz te llamaría cada instante.

Si fuera dueño de tu nombre, amor,
y tuviera el poder de demorarme
en esa red de nardos y jazmines,
lo alojaría dentro de mi pecho
para que nunca nadie pudiera descubrirlo
y lo pronunciaría,
deshaciendo las letras,
en oración de amor definitiva.


.......................................De "Amar y callar". Ed.Sabara. 2013.
.......................................Imagen: Venezia. mayusta.

sábado, 20 de febrero de 2016

PATERA (Álora, nº 32, especial del XXV Aniversario)




Patera
(Coplas ante la insolidaridad)

Tiene el grito la mujer
encadenado en la boca
y oír el llanto del hijo
el corazón le destroza.

 Acosa el mar los costados
de la insegura patera
y los gemidos estallan
al llegar la noche negra.

Los cuerpos caen poco a poco,
la vida no vale nada,
y menos, cuando a lo lejos,
no hay amor ni hay esperanza.

El niño muere despacio
en los brazos de la madre
mientras de la noche surgen
densas lágrimas de sangre.

Desesperación y miedo
atenazan las gargantas.
Gritos desgarran el aire:
no amanecerá mañana.

En el oscuro horizonte
se precipitan las sombras
de hombres que, en vano, suplican
las migajas que nos sobran...

Tiene el grito la mujer
ensangrentado en la boca.
Ya no oye el llanto del hijo,
ya nada, al cabo, le importa...

                                 Miguel Ángel Yusta.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Los niños de Lesbos




Hoy son tumbas de seres inocentes,
solitarias y anónimas,
vómito de la mar ensangrentada.
Pero nunca olvidéis que este silencio
será mañana un grito inapelable.


(c) Mayusta  2016

domingo, 14 de febrero de 2016

Me sumergí en tu boca



Me sumergí en tu boca
para nadar en un templado lago.
La brisa de tu pecho
alentaba sonidos imprecisos
mientras tus manos ávidas
exploraban los pliegues de mi universo loco
dibujando con signos el placer.
Emanaba tu piel un vaho indescriptible
que incendiaba mi sangre.
Tu cuerpo desnudaba poco a poco sus pétalos
cuando mi carne inundaba los surcos
donde nacía el mundo.
Hoja en mis ramas, vela de mis vientos,
cóncavo bendecido del amor
templo carnal de todas mis plegarias.
Al pronunciar mi nombre,
-ofrenda perfumada-
me hiciste esclavo y amo de tu luz.


"Me sumergí en tu boca", de Miguel Ángel Yusta (c)
Oleo: "Desnudo" de Luis García-Ochoa (S.Sebastián 1920)

martes, 19 de enero de 2016

sábado, 12 de diciembre de 2015

Winterreise




Winterreise.
(Otro final)
De mi viaje no puedo
elegir la hora de partida,
tengo que encontrar el camino yo mismo
en esta oscuridad.

Winterreise (Viaje de invierno) (Wilhelm Müller -Franz Schubert)



Escucha con el alma la canción
que te abraza, viajero,
en el desierto invierno de tu voz,
pasajera del tiempo que arrasa los paisajes.
Escúchala al comienzo de la noche,
aquietados los pasos,
cuando hiele tus lágrimas
el recuerdo añorante bajo el tilo.

Amanece en la senda donde llegas cansado,
tan huérfano de aquella que tú amabas.
Y de pronto las notas
brotan bellas como flores fragantes
en una primavera inesperada.
Tal vez fue, y ya no es,
como antaño el amor, pero qué importa
si a la gloria te lleva el padecer.

Peregrino del viento:
aleja tu tristeza en el ocaso
cuando cantes la última canción.
Deja que en las orillas de la duda, 
entre el sol y la muerte,
aquel organillero solitario
-a quien ya nadie escucha-
renueve de esperanza tu camino.

M.A.Yusta(c) 
Poema publicado en la obra colectiva "Con Clave de Fa aún Mayor" 
Imgen: Mayusta








lunes, 23 de noviembre de 2015

Grito-15






En nombre de qué dioses
y de qué pretendidas libertades
deshacéis inmediatas primaveras.
En nombre de qué leyes
desatáis sin piedad la furia, y vuestro fuego
aniquila los brotes incipientes
del bosque del futuro.

En nombre de qué oscura sinrazón
amordazáis el canto de los pájaros,
provocáis el sollozo de los niños
y el grito horrorizado de sus madres.
Hasta el murmullo de la brisa huye
de las desnudas copas de los árboles
porque habéis desatado
las tormentas del odio y de la muerte.

Desde mi soledad y mi despecho
con mis pobres palabras os acuso
a todos los causantes de matanzas y guerras
para testificar que todavía,
aún llena de esperanza,
hay una humanidad que os aborrece.

(c)Miguel Ángel Yusta 2015.
Edvard Munch:El grito.


viernes, 20 de noviembre de 2015

Daguerrotipo



Hoy contemplaba una antigua postal
en una exposición retrospectiva:
finales años veinte del siglo de las guerras,
París, Place de l´Ópera y el Café de La Paix.
Paisaje en blanco y negro.
Lapso entre dos tragedias
que causaron dolor inacabable.
Se veía feliz a gente confiada
pasear por los grandes bulevares.
Tal vez en el Garnier moría Floría Tosca.
o Lohengrín descubría su nombre
a la imprudente Elsa.
Los pequeños sonreían felices
en el sigilo de la foto gris.
Ignoraban que unos años más tarde
morirían empuñando las armas
en honor de los hombres que siempre ganan guerras
sobreviviendo al martirio que infligen.
Berlín, Varsovia, Dresde, Budapest,
adoradas ciudades, Viena, Roma,
o mi amado París de viernes trece.
Vieja Europa, otra vez atormentada,
no dejes que los hombres te destruyan de nuevo
en nombre de banderas, dioses, odios y patrias.

(c)Miguel Ángel Yusta.2015

sábado, 31 de octubre de 2015

El viejo



El viejo


Se escapa de la muerte cada día ese viejo
y atraviesa despacio la calle donde vivo.
Lo miro lentamente:
me parece yo mismo dentro de muchos años.
O mañana quizás.
Su mirada de niño, pregunta sin palabras,
guarda tal vez el lastre de secretos
nunca jamás contados.
Sus manos agrietadas que un día acariciaron
pieles suaves, teclados de notas luminosas,
se aferran hoy a esquinas con pulso tembloroso.
Los pies que caminaron por difíciles sendas
en tiempos de amargura
o portaron alegres ilusiones
recorren los caminos de barrios recordados,
abandonados a su lento paso.

La agonía del tiempo quiere ser implacable
con él y con nosotros.
Pero no se da cuenta, mientras busca los cuerpos,
de que la luz perenne del amor
nos enfrenta incansables cada instante a la muerte.

M.A.Yusta. Corpus, 2010, Pasajero de otoño 2015 [c]

miércoles, 28 de octubre de 2015


Caminar hacia el cierto horizonte de la luz
con el verso equipaje y la fe en la llegada.


 De M.A.Yusta:"Pasajero de otoño" (R)
Imagen :Mayusta(c)

jueves, 15 de octubre de 2015

Silueta urbana



En el límite suave de la tarde
te he mirado otra vez.
Parecías dormida.
¿O estarías ya muerta?
En esa fría esquina del atardecer
he percibido mil escalofríos
y he temido perderte.
Sólo mi voz inocente de niño,
caminando descalzo por las calles añejas
ha quebrado tu sueño, silueta dormida,
y has vivido de nuevo
imagen silente de la paz serena...



(De Reloj de arena. M.A.Yusta, 2007)
imágenes: mayusta
1)
 MUJER DORMIDA
Autor:  José Bueno Gimeno
Año:    1920/1924
Localización:   Plaza de Paraíso, Zaragoza.
Materiales:  Piedra (pedestal y escultura)
2)
LA SIESTA
Autor:  Enrique Galcerá
Año:    1963
Localización:   Paseo Sagasta, Zaragoza.
Materiales:  Piedra (pedestal y figura)

miércoles, 14 de octubre de 2015

Antología "Pilar Geraldo"

Poema incluído en la antología "Antón Pirulero" de poesía de memorias infantiles, coordinada por Pilar Geraldo.

domingo, 4 de octubre de 2015

De silencio y luz, poema final






Remuevo en vano
la tierra que tengo sobre los recuerdos,
cuando la inmensa desolación del nombre
se pierde en el hueco del último árbol de la vida.
Las horas lentas de silencio erguido
ya no prestan cobijo a las preguntas:
todo fueron respuestas.
Cuando la luz del día declina para siempre
regateo con las últimas raíces del dolor
para que no puedan matarme de nuevo.

jueves, 30 de julio de 2015

"De silencio y luz" .Un poema.



Ha estallado la tarde
en los colores limpios del ocaso.
Tenues hilos de brisa
acarician los campos amarillos.
Llenan el pensamiento
las horas apacibles.
Después vendrá lo oscuro,
se borrará tu huella
y yo me quedaré deshabitado.
                                                Solo.

(Imagen: Sierra de Albarracín. mayusta)

jueves, 2 de julio de 2015

Bus 76



El bus 76 me transporta al Museo del Louvre
y cruza medio París.
Me siento en la rotonda trasera y observo
las caras y los paisajes urbanos.
Me gusta el color verde jaspeado de los asientos,
el verde tan suave de los paneles de las paredes,
el cromado de las barras,
la pulcritud de los anuncios franceses.
Observo en las aceras expuestas las cajas de frutas
-retablos multicolor de naturalezas muertas-.
Puertas y ventanas de casas vistas en mil películas francesas,
calles típicamente francesas, tejados franceses,
cafés parisinos con diminutas mesas apretujadas
donde comen gentes apresuradas.
Todo eso veo desde la rotonda del 76
Un negro pulcro se sienta a mi lado,
muy francés.
No. No es como esos negros americanos, horteras,
vestidos con chandals multicolores.
Después, dos mujeres árabes con la cabeza cubierta
sonríen y charlan animadamente. No las entiendo, claro.
Otra hermosa mujer de edad mediana, parece hindú. bella, elegante
de ojos inmensos, negros, lee un libro en francés.
Más adelante, en la parada de L’Hotel de Ville
suben dos ninfas rubias
de ojos azules y sonrisa blanca
y un chico moreno que les habla en algo que parece ruso.
O polaco.
O checo.
La calle Rivoli siempre es hermosa
me asomo cada vez que pasamos ante el Hotel Meurice
y hago un guiño cómplice al portero engalanado.
Y a las niñas rusas.
Y al chaval árabe.
Y al negro inmenso pulcro y muy francés.
De buena nos libramos, os librasteis, que yo no tanto...
Soy español y nací allá por los cuarenta.

Louvre, fin de trayecto, el sol es cálido en esta mañana de abril.
Respiro el aire parisino tan hondo como puedo
Y al alejarme del 76
musito una frase fuera de contexto:
amémonos aún en nuestra mayor incertidumbre.

Las adolescentes caminan felices hacia el Sena. 

Mayusta. París 16
Imagen:mayusta.

martes, 9 de junio de 2015

lunes, 8 de junio de 2015

Puro habano...





Voluta susceptible y relajada.
Descanso de la noche insomne y bella.
Luz cigarril, que apenas se destella.
Brisa espesa, silente y apagada.

Falo moreno, oral encrucijada.
Succión apasionada de centella
que en el pulmón, con fuerza se te estrella
cual ola viva en roca mareada.

Linterna del poder capitalista.
Contradicción, nostalgia contenida.
Trabajo y pan de lánguido castrista.

Atmósfera taurina enfebrecida
y, a pesar del rigor prohibicionista,
aromática esencia de la vida...

M.A.Yusta. 1994 
(Recogido en "Teoría de luz". 2007)




jueves, 21 de mayo de 2015

Hermione




Elegancia discreta y gran recato.
Al deslizarse, suavidad supina.
Es encanto total esta minina
y la reina del reino de los gatos.

Con ella pasa sin pesar el rato,
su mirada te envuelve y te fascina
que más que reina parece ser zarina
de aquella Rusia de tan gran boato.

Su pelaje de miel, es como un sueño
que apacigua la mano que acaricia
y se convierte de su tacto en dueño.

Así es Hermione, que encantada oficia
provocando inmediata el sonrisueño
a quien su confianza le propicia.


(c) Miguel Ángel Yusta 2015.


martes, 12 de mayo de 2015

Fly me to the moon...




 
Fly me to the moon...(Llévame a la luna)


Oh sí, querido Frank,
llévanos a la luna.
Sácanos de aquí, Frank,
de estas butacas de cine de barrio
con olor a sudor y a pobreza
refugio de domingo de años grises.
Llévanos lejos, Frank,
aunque sea en blanco y negro,
porque aquí son muy duros
estos tiempos del miedo y la injusticia.
O, si no, vámonos hasta esa playa,
soldado Angelo Maggio,
a la orilla del mar donde se aman
apasionados Deborah y Burt.
Quiero amar como ellos
sin temor al pecado, ni a la eternidad.
Y queremos ir juntos,
yo y mi chica de la última fila,
que te contempla atrapada en tu red,
solo luz en sus ojos, si la miras
desde la gran ventana luminosa
o bailamos envueltos en tu voz.
Haz el milagro Frank, porque tú puedes,
y llévanos en un halo de luz
a la playa, a la luna,
a un lugar donde habite la esperanza.

(c) Miguel Ángel YUSTA
(En homenaje a los chicos y chicas de la “última fila” de los cines de barrio de la España de los 50 y 60...y al eterno Frank, que nos ayudó a sobrevivir...)

lunes, 27 de abril de 2015

Cronicas cortesanas.






 Hoy 27 de abril de 2015,  en el palacio de La Aljafería, sede del parlamento autonómico, presentación de Crónicas Parlamentarias. Diversos escritores aragoneses dan su versión de una sesión de las Cortes Aragonesas. He ahí la mía, para quien tenga curiosidad...

 http://www.cortesaragon.es/Ver-cronica.1040.0.html?&no_cache=1&tx_visorpdf_pi1[showUid]=260#/page/1

Recital en el Ateneo de Madrid

Una jornada poética muy especial, junto a Ángel Guinda y Joaquín Sánchez Vallés, presentados
por la poeta y ateneísta María Sangüesa.

26 de abril de 2015.

lunes, 20 de abril de 2015

Rosendo Tello. Presentación "De silencio y luz". Texto completo.

 

Presentación del Libro “De silencio y luz” de Miguel Ángel Yusta
Fnac Pza. de España. Zaragoza. 7 abril 2015


Nada más recibir el libro de Miguel Ángel Yusta, lo primero que me atrajo la atención fue su título De silencio y luz. Silencio y luz son dos términos muy presentes en todos mis libros, desde el primero, Ese muro secreto, ese silencio, y he querido completar mi ciclo vital con otro libro, ya hecho, Revelaciones del silencio, mis obras primera y última. El libro primero recoge los predicados, el muro y el silencio.
He ahí el asunto accidental por el cual me gusta tanto el libro De silencio y luz, de Miguel Ángel. Hay en él, un sujeto que podríamos nominarlo con el título el tiempo, o el amor, o poemas de silencio y luz. Si lo ceñimos a poemas, aplicándole los adjetivos correspondientes a los sustantivos, serían poemas silenciosos y luminosos. Pero, a propósito de esta cuestión, me conviene hacer alguna precisión semántica sobre los términos.
En el caso de silencio, no es exactamente lo contrario del sonido, sino mutismo. Silencio es un preludio o apertura del habla y de la música; mutismo es un cierre al habla. El primero es un proceso; el segundo, una regresión; el primero cubre los grandes eventos, el segundo, los oculta. El habla habla, dice Heidegger; el sonido habla, según lo entendemos. Igualmente, lo contrario de la luz es la oscuridad, y no la sombra; sombra participa de la luz. A veces utilizamos silencio y luz como contrarios a sonido y oscuridad; pero conviene atender al contexto en que se hallan. Cuando dice Miguel Ángel “el silencio es la respuesta”, dice mutismo; pero cuando dice, “Es tu ausencia, la presencia/ es tu silencio luz”, es el rumor o la reverberación del silencio que se convierte en luz.
Se inicia el libro con el prólogo del excelente poeta y autor Joaquín Sánchez Vallés, muy amigo nuestro, novelista y crítico. Sigue una cita del autor en la página 13, a modo de aforismo personal: “Para que no puedan matarme de nuevo”. Es un verso que cierra el último poema de la última parte del libro y tiene su correlato en un poema anterior: “para poder amar por fin del todo”. Falta el sujeto, un sintagma nominal: “las raíces del dolor” que semánticamente equivale a sus amores.
En la página 15, aparece la cita tomada de “La destrucción o el amor”, de Vicente Aleixandre, en cuatro endecasílabos. La cita expresa el simbolismo del amor que atañe a Miguel Ángel: la soledad es calvero, la realidad, es plomo frío; no, ya no quema el fuego que dejó “aquel remoto mar al marcharse”. Ha elegido la cita que lo representa en pasado.
Y entramos ya en el libro. Se vertebra en cuatro partes y, a partir de la primera, se integran tres intermezzos delante de las tres siguientes. La primera parte se intitula Albor y día, y contiene cinco poemas. Sigue Intermezzo I, que acompaña a la segunda parte, titulada Nocturno, con 13 poemas. Sigue Intermezzo II y la tercera parte, que se titula Estancia, con once poemas; a continuación, el Intermezzo III y la última parte, de título Final, con ocho poemas. Es obvio que el término italiano Intermezzo, equivale al término nuestro intermedio, acompañando a las obras teatrales, comedias y tragedias, y a las óperas de corta duración. El intermezzo opera de divertimento musical con cuatro versos e imita las coplas aragonesas. Hay, en el Intermezzo I, cuatro versos de ocho sílabas con rima asonante, el II de siete sílabas con rima asonante, y el III, una cuarteta de versos de 7 sílabas, rimando en asonante el 1 y 3 y el 2 con el 4. Los versos de las cuatro partes son endecasílabos, de 11 sílabas: heptasílabos, de 7 sílabas, y alejandrinos, de 14 sílabas. Sólo hay tres versos cortos, uno de 4 sílabas: dos, de 6, y un verso de 15 sílabas en el último poema. Todos están bien timbrados, ajustándose a la métrica tradicional.

Antes de entrar en el contenido del libro, veamos un poema de la segunda parte, que abarca en síntesis el significado alegórico de todos los poemas. Dice así:

En la bóveda inmensa

los astros difuminan sus orillas.

Nada deja de ser

en el momento en que se cierra el cielo.

Hay luz en lo invisible.

Es un poema muy misterioso y sintético por la intención que conlleva de macrocosmos y microcosmos. Se divide en tres apartados. Primero: los astros difuminan sus contornos o amplían sus orillas. Segundo: nada deja de ser cuando se cierra el cielo y la oscuridad aparece. Y tercero: hay luz, aunque no la veamos, en lo invisible del universo. Existe una relación entre la unidad y la multiplicidad, o sea, entre el macrocosmos y el orden de los vegetales, animales y seres humanos en el microcosmos. En nuestro caso concreto, cuanto más se ajustan los poemas con la unidad de relación del universo, hay más acorde en todo. Si falla la luz, falla la relación con el macrocosmos y falla lo múltiple. Falla el amor por falta de desamor amoroso; falla la soledad por falta de compañía, fallan las orillas porque no hay encuentros. Hay olvido porque falta la verdad del amor y del deseo; hay ausencia porque no hay presencia; fallan las preguntas, porque no hay respuestas; fallan las palabras, porque hay mutismo, etc.
Pero veamos cuál es el contenido de la luz, proyectado por el macrocosmos como iluminante en los poemas, o como opaco a la luz del microcosmos. Digamos, antes de nada, qué difícil es este laberinto de tiempos en que los personajes se hallan enredados. Hallamos alguna dificultad en la ausencia de títulos en casi todo el libro, por su síntesis escueta. Por de pronto, en este hilado de tejidos, que cuenta el amante poeta lírico, aparecen dos amadas en el drama que nos envuelve: una mujer, que pertenece a un pasado movilizado en los tiempos de presente, y otra, imagen que asoma como guía de luz, en el presente y pasado anterior. No es extraño que al poeta se le mezclen distintos estratos de imágenes y símbolos.
En la primera parte hay recuerdos de ausencias del pasado, como declara en la confesión inicial del poema: “No busco primaveras imposibles/ ni deseo pasiones violentas”, aunque desea “ese cálido abrazo/donde se funden todas las preguntas”. Las alusiones al pasado aparecen, desde el presente, recordando al mar, símbolo de la existencia, “vacío de memoria” en que “mis obras incompletas/ reposan misteriosas en el fondo oscuro”, y es el futuro oscuro el que quedará deshabitado. Pero al final se borrará su huella para que “seas mi guía hasta esa luz”. “No me hables”, “ni me digas aún de dónde vienes”, interpela a la mujer de la luz renovadora. La mujer será una compañera que alentará al poeta.
A continuación, el Intermezzo I, cuyos versos musicales comunican el sentido de la parte segunda: “Bajó lenta la mirada,/ lanzó un suspiro muy suave/ y en mi noche comenzó/ a deshacerse su tarde”. La tarde de la vida del poeta comienza a desvanecerse como el preludio de la parte que empieza. Después, da comienzo esta segunda parte, Nocturno, que alude a una pieza musical en piano, destinada a ser interpretada por la noche. La noche, cuando el amor es asunto íntimo, la presencia se convierte en manifiesta, aunque hay ciertas ausencias. El poema primero es una invocación a la luna. Lo expresa así:

Tiéntame, madre luna,

en las desnudas horas de mi sueño

para poder amar por fin del todo.

Sea mi sangre lava fugitiva

que atropelle los cuerpos y los queme

y los funda y los haga de mi carne.

Dame, luna, tu brillo,

tus cráteres manchados,

la levedad albina de tu piel

para que pueda ser luz de tu luz.

Hazme tu rayo, luna,

para abrir sus entrañas,

hundirme en sus contornos,

deshabitar su cuerpo del olvido

y llenarlo de mí

en los tibios instantes de tu noche.

El poema es clásico, tocado de romanticismo. Invoca a la luna “para poder amar por fin del todo”, ya que antes no ha amado así. En su fantasía, a la luna le pide que su sangre sea lava que atropelle los cuerpos y los queme y los haga de su carne. Tal ímpetu romántico (y eso que, hace poco, en el poema de confesión, no deseaba “pasiones violentas”), y ese deseo arranca del pasado, y pide a la luna deshabitar su cuerpo del olvido. Es un nocturno musical como preludio de la noche amorosa.
Los poemas los podemos clasificar en series: poemas que arrastran el pasado con sus consecuentes ausencias, un número de cinco, y poemas de plenitud amorosa, ocho en total. Los últimos, surgidos de la compenetración amorosa, están en estrecha relación cósmica. Los primeros, divididos en dos apartados, no comportan tal relación, pues todos los apartados se hallan separados por una oposición adversativa que los enfrenta entre sí, mediante una conjunción “pero”, o una conjunción causal “porque”, o por la duda tal vez de las afirmaciones del poeta. Pero leamos un poema de plenitud.

                    Ha quedado prendido en tu cabello

                    un latido de estrellas.

Parecías dormida sobre un lecho apacible

inmersa en la quietud de soñados jardines.

Ondulaban tu pecho los suspiros,

dulce goce del centro sosegado

donde la vida tiene su refugio

y me naces, mujer.

En ese instante mágico te he contemplado amante,

cómplice de la muerte de las horas.

De tu sagrado aroma, fiel devoto,

mi religión, mi fuego, mi sustento.

La presencia de esta pieza, que yo he denominado poema de plenitud, es completa y singular. Los primeros versos están relacionados con el latido de astros y estrellas; “el centro sagrado” se parece a San Juan de la Cruz. Con un toque místico; además de ese final: “sagrado aroma”, “mi religión”, “mi fuego, mi sustento”. Es la mujer que hace nacer al amante en regeneración y nuevo nacimiento.
Leemos en un poema de la segunda serie, tan distinto en cuanto al contenido:

Apenas acostado, te contemplo

y tu respiración, leve y pausada,

apacigua mis males.

Un sonido apagado en la distancia

testifica que aún hay vida allá afuera.

Todavía no duermo,

quiero vivir las horas más largas a tu lado,

pensar que aún es momento de verte y respirarte.

Porque tal vez mañana

-ojalá no amanezca-

podría ser pasado y despedida.

Con el pensamiento testifica que quiere “vivir las horas más largas a tu lado”, y, a continuación, mediante la conjunción causal porque, cambia su deseo vehemente por un futurible dubitativo, “tal vez mañana”, que puede ser la realidad de un pasado con temor actual de despedida.
En los poemas de plena presencia, aparece algún elemento distorsionante que lo salva el contexto: la lluvia, elemento favorable, socava la metáfora “las piedras del recuerdo” (pag. 52). En los poemas de ausencia suelen darse dos contenidos, el primero, de signo positivo, y el segundo, de signo negativo.

En el Intermezzo II, continúa su romancillo de 4 versos, de 7 sílabas, con rima asonante. Lo dice en verso lírico, que anticipa el contenido posterior: 
 
Amo la brisa cálida

preludio de ese fuego

que conmueve tu rosa

ungida por mis besos.

La tercera parte abarca, con nombre de Estancia, la morada, mansión o habitación, un contexto semántico idealizante. Está unida a la segunda parte con las piezas plenas o de evocación casi plena (6 poemas), guardando relación con la unidad cósmica, y las que se alejan y entran por las vías de ausencia y dispersión subjetivante (5 poemas). Pero, con todo esto, estas dos partes del libro constituyen lo más granado de la armonía musical de Miguel Ángel. El poema primero se expresa de este modo: “No eran horas tal vez para el encuentro”, y lo atestiguan los contrarios. Todo tan resuelto, expresado en un tiempo pasado: “los cuerpos seguían oficiando el rito sublimado de fuego y de palabra”. “Después el alba fue testigo del abrazo infinito”. El poema, a pesar de las dudas del principio, eleva hacia arriba su anámnesis, su memoria, en la sublimación y lo infinito del abrazo. Vemos otro poema breve, que yo he denominado Renacer del amor.

He recorrido a ciegas, tembloroso,

tu carne enajenada.

He inundado tus valles agitados

con las espumas locas del deseo

en la penumbra cierta de la tarde.

Y el jazmín de tu pecho

ha desterrado mis palomas negras.

Renace la certeza nuevamente.

He inundado tus valles” “en la penumbra de la tarde”: la tarde, lo hemos repetido, representa la edad del poeta. Afirma que ha desterrado sus palomas negras, símbolo de su vida, y así renace la certeza nuevamente. Mantiene la esperanza de un pasado negro hacia un presente y un futuro. Los poemas oscurecen el deseo en las ausencias y se encuentran las oposiciones con las conjunciones adversativas y temporales: pero, mas, mientras, y conjunción copulativa y, con un valor negativo; no obstante, también acompaña mas a un poema pleno, con valor positivo.
Veamos uno donde lo negativo precede a lo positivo con la conjunción mas
 
Podrá no ser la misma

tu palabra de ayer.

O mi vaso vacío

el recuerdo salino de momentos de luz.

O mi búsqueda loca, la negación oscura.

Mas lo importante, entonces,

será que no nos hieran las ausencias.

Esto lo dirige a una mujer cuando pesan los recuerdos del ayer. Ahora pasa el recuerdo a marcar un futurible favorable para los dos amantes.

Y llegamos al último Intermezzo, el III, que es una copla del poeta a la amada que dibuja en sus versos: “Una pluma cansada/ sigue amando en silencio/ y en la noche, tan larga,/ te dibuja en los versos”.
La cuarta parte finaliza con el título Final, y completa la obra. Expone certeras meditaciones, con reflexiones sobre el tiempo, y acaban con sombría pérdida amorosa. Es una pérdida muy dramática por la angustia y la falta de respuestas en los “buscadores de la luz”.
La meditación sobre el verano es un arranque soberbio de pérdida devoradora. Lo expresa así: “Muerde el verano con furia loca/ preñado de mil soles”. ¿Qué ha ocurrido aquí de pronto? Esos cuerpos olvidados que persiguen la luz entre las sombras, ¿no será la luz del cosmos, donde había una luz invisible, oscurecido y alejado de nosotros porque no hemos lanzado una mirada hacia lo alto? Estética de la mirada. Negado el cosmos, se niega toda relación entre los seres amorosos. La claridad viene del silencio y representa la luz que rumorea del silencio.
El verano no tiene respuesta; la contemplación del otoño en noviembre viene como un fantasma; diciembre está lleno de nostalgia en el invierno de la soledad de lo vivido, como fantasma sin nombre; al hombre, viajero de mares y peregrino habitado de ausencias, sólo le queda vivir y morir en la orilla final. Huyeron las palabras y dejaron vacía la memoria.
Pero, un día, de repente, me condena el espejo”. No aclara de qué es el espejo. Sólo expresa que es invierno. ¿No será el espejo cósmico, el espejo de la relación con el amante? Hay una negación en la oración seguida de mas, que contiene una oración afirmativa: “Mas en la nueva primavera,/ yo volveré a mirarme en ti” “en el templado fuego de tus ojos”. Está la primavera estallando cósmicamente ante los ojos de la mujer amada. En el poema final del libro, nos deja la sospecha siguiente: “Cuando la luz del día decline para siempre”, discutiré las condiciones de las raíces de un dolor “para que no puedan matarme de nuevo”. Así establece un círculo en las frases del principio de la obra y su final.

En conclusión, lo que me ha interesado es singularizar la forma y los contenidos inherentes a la obra de Miguel Ángel Yusta. Ha escrito un libro hermoso, sintético y denso, muy sugerente en su ritmo e imágenes, muy ajustado en sus partes. Me gustan tanto las ausencias como las presencias y las pérdidas de sus poemas, todos tan diversos y contrarios, algo frecuente en la poesía actual.
Le doy un abrazo a mi amigo y lo felicito con mi más cordial enhorabuena. 
 

Juan Diego Flórez

Os recomiendo el video del "Ave María". Juan Diego es, hoy, el primer tenor lírico ligero del mundo. Todo un placer escucharle...
Y pinchad en Youtube su versión de "Júrame".
Para soñar, amigos...