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Fotos de portada:Columna Villarroya 2010. Maica Rivera 2018. Todos los contenidos registrados.

sábado, 14 de diciembre de 2019




Gloria
A los que viven en las alturas

sin mirar hacia abajo, para no ver a los desheredados.

A los ricos de nacimiento,

a los que hacen cola en las administraciones loteras

y tal vez esperan vivir en las alturas

(pero no puede ser, esto está ya establecido así:

no os salgáis del tiesto y estropeéis la Gran Fiesta).

Gloria

a los que patean el Corte Inglés buscando el regalo ideal,

a quienes aguardan entrar en el aparcamiento con paciencia infinita,

a los que compran comida estos días como si ayunasen todo el año.

Gloria

a quienes mandan, con buenísima voluntad, postales de nieve,

como si la nieve no matase a los pobres

y a los hambrientos que no tienen techo

y a los niños que pululan abandonados

a merced del mercader del sexo.

Gloria

a los traficantes de armas que ponen su árbol con símbolos de paz,

a los especuladores que construyen pisos inalcanzables

e hipotecan vidas de jovenes.
A los corruptos y ladrones de guante blanco.

A los ignorantes por omisión, fanáticos e intransigentes

que obedecen consignas ciegamente

y se creen en posesión de la verdad.

A los aborregados por el consumismo
que pasan de un planeta limpio, distinto y mejor.

A los comerciantes del amor.

Gloria

a los que tienen por corazón una caja registradora,

a los insolidarios, a los violentos.

a los que guardan de por vida el odio y el rencor,

a los que jamás perdonan pero piden que les perdonen,

a los violadores de niños y asesinos de mujeres.

Gloria, gloria, gloria

a quienes, al leer esto van a decir que es pura demagogia...

y guardan, celosamente, sus inagotables caudales

para comprar lo que jamás podrán:

amor y tolerancia, respeto y solidaridad.

Gloria...

Por poco tiempo.

Amén.

(M.A.Yusta. Antología Poetas del 15 de mayo. Ed. Séneca)

lunes, 9 de diciembre de 2019

"Ayer fue sombra", sigue caminando...





Ayer fue sombra.
Un libro que sigue caminando. Hoy recuerdo la publicación que, sobre el mismo, realizó Manuel Rico. Siempre agradecido a él y a todos quienes tenéis palabras de ánimo para mi quehacer.

 https://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura---ocio/sombra-oscurecio-vida-34-ayer-fue-sombra34-miguel-angel-yusta/20171124014410145639.html?fbclid=IwAR2MWCxymkKqcdLxFtUkp0wfuujZDOGRto3zQheDXwqyqHR96Axjf783QI4

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Carlos Alcorta reseña "Reflejos en un espejo roto"





https://carlosalcorta.wordpress.com/2019/11/29/miguel-angel-yusta-reflejos-en-un-espejo-roto/comment-page-1/?unapproved=797&moderation-hash=85afbb11f95d67df6019cf0bc61c6c84#comment-797


MIGUEL ÁNGEL YUSTA. REFLEJOS EN UN ESPEJO ROTO. COL ALCALIMA EDICIONES LASTURA
Como sabemos, uno de los símbolos con los que se asocia al espejo es con la representación del vacío y, de alguna forma, Miguel Ángel Yusta (Zaragoza, 1944), al titular así su libro, trata de desmentir esta asociación, es más, un cristal roto lo que hace es multiplicar la imagen que refleja, no disolverla en la nada. Esas múltiples reproducciones tratan en Yusta, a nuestro parecer, de reflejar la fragmentación del individuo, los muchos yoes que conforman una identidad plagada de dudas y contradicciones, algo connatural a la experiencia humana, necesarias, además, para llegar a conocerse. Ya lo dijo Horacio: Quotiens te in speculo videris alterum.
Yusta es un autor suficientemente experimentado, tanto en la vida como en la literatura, como para medir bien sus pasos, por eso, a pesar de todos los sinsabores que la vida, inevitablemente, nos proporciona, confía en el poder del amor como fuerza capaz de mitigar el dolor de vivir. «Y siempre está presente un factor determinante que rige y dirige todos nuestros actos: el amor», escribe el autor en las palabras previas.

Con una llamada baudelairiana a la complicidad del lector comienza este “Reflejos en un espejo roto”: «La pluma desordena las ideas. / Del sótano del alma / aparecen palabras / que al escribirlas luego / pudieran traicionar los pensamientos. / Solo esperan de ti, que las recorres, / la paciente lectura que les infunda vida». El libro está dividido en diez secciones y el título de cada una de ellas remite sin ambages a lo que nos ofrecerán los poemas que lo integran. «Se acabaron los días luminosos / y, sin saber por qué, fuimos vencidos», resume «Nostalgia». El tono elegiaco es moneda común en este libro de dicción clara, que no se enreda en malabarismos verbales para ir directo al grano, a los motivos de su aflicción, sea el desamor, tema de la segunda sección («Yo sé que tú te has ido / al lugar de los hielos y el adiós…») o el paso del tiempo, que provoca, entre otras muchas desafecciones, la pena del olvido, asociado en estos versos a la noche, a lo oscuro: «¿Dónde están los instantes tan fugaces / que, apenas percibidos, quedaron en lo oscuro?». El olvido suele llevar asociada la soledad, aunque los restos de la memoria se empeñen en mantener vivo el recuerdo: «Soledad y vacío tu silencio. / Y, sin embargo, estás», un silencio que, como escribe Alain Corbis, en muchas ocasiones, y esta es una de ellas, «es palabra». La incertidumbre alimenta muchos de nuestros actos, nos acompaña a la hora de tomar decisiones, «La incertidumbre —escribe Yusta— existe y es certera». Pero, a pesar de ser consciente de eso, el poeta no levanta el vuelo. Se deja llevar por la abulia y la desolación, porque «La esperanza ha cerrado nuestros ojos / y se ha disuelto gris en el olvido».Todo este cúmulo de ansiedad y melancolía, no podía conducir más que al escepticismo. Yusta parece conocer todas las trampas que nos tiende el destino y no está dispuesto a dejarse engañar: «Hoy no puedo escribir si no es con sangre, / viva caligrafía / que se imprime en el alma sin piedad». Afortunadamente, después de esta travesía acompañada por la renuncia y la fugacidad vitales, queda un resquicio, no menor, para la esperanza. Unos versos de Machado que finalizan así: «… No todo / se lo ha tragado la tierra», encabezan esta sección, la más extensa del libro. La esperanza no es una ilusión, se ha amoldado al devenir existencial, se ha aquilatado gracias al filtro de la experiencia. No hay, no podía haberlo, un optimismo desmedido, porque «El tiempo nos desnuda / de todos nuestro sueños / cuando el espejo dicta la sentencia / y atraviesa los años sin piedad». A pesar de todo, hay lugar para la esperanza. La música, tan presente en la obra de Miguel Ángel Yusta, un reconocido melómano, ayuda a mirar hacia delante: «La música nos salva / con mensajes de luz y eternidad».
La coda final del libro consta de cinco poemas que reflejan —sí, las palabras son otro espejo, quizá más fidedigno que el de cristal— la derrota, la constatación de que el paso irreparable del tiempo, la finitud, conduce a la muerte, aunque en el mundo, en unos versos que recuerdan a Juan Ramón, «no cambiará nada, / saldrá de nuevo el sol». Somos presencia, pero una presencia fugaz que aspira a dejar alguna huella de su paso por la vida. Somos, dice Miguel Ángel Yusta, vacío, silencio, pero, siguiendo a Quevedo, «silencio de amor esperanzado». La fe en que el amor es capaz de conceder una especie de inmortalidad a quien lo disfruta, guía el discurso de este libro doliente y, al mismo tiempo, esperanzado, escrito desde una rigurosa verdad existencial, que asume con serenidad las deudas del futuro.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Comentario de texto

La profesora Ana Bellé, realiza este comentario de texto sobre un poema de "Reflejos en un espejo roto" para su clase.

Capítulo 1: Nostalgia

Poema:

Paseo lentamente por el Lido

una tarde guardada en la memoria.

Las horas sosegadas

retrasan su camino hacia la noche.

Se apaciguan los pasos.

Revive el Adagietto de Mahler en el alma

fundido con la luz y aquella espuma

inatrapable y suave de las olas.

Es tanta la belleza que mis lágrimas,

al ocaso, se funden con el mar.

En Reflejos de un espejo roto, su libro más reciente, el poeta zaragozano Miguel Ángel Yusta
aborda la complejidad de la vida en su totalidad. Afirma en la introducción que estos poemas no
pretenden ser una autovía cómoda, sino un sendero lleno de dudas y trampas. O quizá diríamos que
es como una difícil carretera de montaña que, al asomarse en cada curva a los desniveles del
paisaje, permite apreciar la belleza y el esfuerzo del camino recorrido.
¿Qué es lo que sucede a menudo cuando una persona se mira en un espejo y descubre una
imperfección en la superficie? Instintivamente intenta borrarla y el verdadero fastidio sería que, en
realidad, el espejo estuviera dañado. Pero, ¿y si lo que ocurre es que es la persona que se refleja la
que está marcada? ¿Intentaríamos borrar esas cicatrices también o sería mejor asumirlas como
vivencias que nos dan forma?
La poesía que he escogido es una alegoría sobre el tránsito, momentáneo y  a la vez eterno, entre el
amor y el desamor. Esto se refleja en que capta ese instante en el que no es de día ni de noche, esa
frontera imprecisa entre la playa y las olas, entre las lágrimas y el mar, con la banda sonora del
Adagietto de Mahler, un guiño a la pasión con la que el autor vive la música.
Yusta hace referencia a la película Muerte en Venecia de Luchino Visconti, metáfora crepuscular del amor imposible hacia la belleza absoluta e inalcanzable.

Ana BELLÉ.

martes, 26 de noviembre de 2019

sábado, 23 de noviembre de 2019

Entrevista en "Cuadernos del Sur"

La escritora y periodista Juana Vázquez Marín, me entrevista para Cuadernos del Sur:


miércoles, 16 de octubre de 2019

"Reflejos..." en TURIA




TURIA recomienda hoy: Reflejos en un espejo roto, de Miguel Ángel Yusta (Lastura)
Cada nuevo libro de Miguel Ángel Yusta testimonia su creatividad y su compromiso con la condición humana. Esos itinerarios vitales repletos de claroscuros y de afectos contradictorios son los que reflejan sus poemas. De ahí que, en estas páginas repletas de versos en torno al amor, nos diga: "Espero, con paciencia, / los acontecimientos cotidianos / que definen mi ser. / No tengo prisa alguna / por disparar el arma de la culpa / que alguien puso en mis manos hace tiempo. // Y en la noche, monótono paisaje, / acontece en silencio la escritura".

jueves, 10 de octubre de 2019

Valentín Martín reseña "Reflejos de un espejo roto" en Salamanca al día.

  


El periodista, escritor y poeta Valentín Martín, reseña el poemario "Reflejos en un espejo roto" en Salamanca al día.
 Pinchad el enlace
https://salamancartvaldia.es/not/221185/yusta-sin-zarzales/?fbclid=IwAR0OhFqgnz24GcM0eY4Z8JP8sK9Fzx3VoB3pu_G235kQOcDXT_H5kxvSszk

 Texto:
Yusta sin zarzales
 Según Lars Von Trier, melancolía es un planeta que viene hacia la tierra. Espero que sea para mejorarnos, aunque algunos no se fíen de los daneses tan dados a suicidarse. Ese enorme ejercicio de libertad recibe siempre un maltrato mediterráneo porque se supone que vivir es un oficio que has de ejercer hasta la muerte. Pero no puedes irte en  un tránsito digno, sino en una agonía sin paracetamol a la manera que Teresa de Calcuta obligó a millones de indios pobres. Y encima la hacen santa, diosbendito.
La melancolía da mucho de sí siempre, en la garganta rota de Sabina o en la inaudita sensibilidad de María Teresa León que a veces escribió en prosa una poesía mejor que la de su marido Rafael Alberti. Esa es la melancolía de los vencejos que se despeñan en los crepúsculos aunque saben que lo suyo con el vacío tiene las tardes contadas, porque el tiempo siempre es un prófugo. Una  melancolía que  tuvo las trenzas dispuestas para el olvido.
Pero nadie interpreta este estadio sentimental como Miguel Ángel Yusta, que con su poemario "Reflejos en un espejo roto" nos dice que desde la melancolía también se puede vivir. Si le preguntas a él, te dirá que ha escrito un libro de amor, de desamor y de esperanza. Para el hombre y para la paz. Pero el libro es más, porque Miguel Ángel Yusta se habita en él muchas veces, y alarga el tiempo para llegar a sí mismo después de dar vueltas por tantos mundos. Él es un poeta que está siempre de viaje.
Antes de este libro, Miguel Ángel Yusta nos había enseñado a mirar la geografía de los antaños, en “Pasajero de Otoño” o “Ayer fue sombra”. Nunca nadie había fortificado la memoria para agarrar las nalgas del pasado con tanta dulzura, aunque para eso haya tenido que cribar al niño ametrallado que fue y exterminar la dureza de las esterilidades.
En toda la poesía de Miguel Ángel Yusta no hay un musgo de cólera sino esa melancolía activa que nos hace más adictos a aquellos besos y a estas matinales todavía enamoradas de los milagros.
Un día le dije a este gran aragonés que es un poeta pitón con las ganas de un jeque, y el corazón en los amigos y los nietos.  Me dejé en el bolsillo más cosas. La primera, que cuando escribe lo hace como hablan los hombres, vigoroso y tranquilo pero sin ninguna sedación. La segunda, que nadie como él para catar el sabor a trigo de la lírica popular -especialmente la copla- y no parar de escribirla. La tercera, que puede prescindir de las metáforas y entregárselas a alguna vanidad porque él no las necesita. Y podría continuar de pie, junto al semblante de su cierzo, nombrando actitudes, ciudades, músicas, pasiones.
La noche niega el día, dice a veces. En sus libros no se ve nunca la piedra del escepticismo, aunque él pronuncie esa palabra para quedarse a vivir en ella. Lo que se ve, lo que se toca, es siempre un nacimiento, un mañana solar, aunque venga del silencio de la tarde que quedó ya atrás y sigue muy habladora.
Digo que Miguel Ángel Yusta es una selva de variaciones acústicas y no una mansión quieta y prudente. Por eso cada uno de sus libros, cada una de sus aportaciones a la literatura, a la crítica periodística, es todo un universo que suena como laten todas las criaturas vivas.
Llegar a la obra de Miguel Ángel Yusta es muy fácil, basta con dejarse llevar por la tentación. Y si la pruebas, ya sabes que no todas las cosas hermosas del mundo son mentira.

martes, 24 de septiembre de 2019

"Reflejos en un espejo roto" comentado en ANDALÁN

  


La veterana revista de cultura aragonesa ANDALÁN, comenta en "Libros de otoño" este poemario, junto a la obra de varios escritores aragoneses. Un honor...
Pinchad el enlace:


http://www.andalan.es/?p=15356

Reflejos en un espejo roto. Presentación en Madrid




El escritor Rafael Soler presentó "Reflejos en un  espejo roto". Madrid, 20 de septiembre de 2019.

 
 
























domingo, 15 de septiembre de 2019

Mnuel López Azorín reseña "Reflejos en un espejo roto"




El poeta y crítico literario Manuel López Azorín, reseña el poemario "Reflejos en un espejo roto". 
 "Reflejos en un espejo roto es un libro de temblor y de emoción, un libro de poesía verdadera, un libro de amor y su contrario."
Pinchad el enlace:

https://manuellopezazorin.blogspot.com/2019/09/miguel-angel-yusta-reflejos-en-un.html?spref=fb&fbclid=IwAR3kvCwpguzXh6-GTrgsYHT3IPNkMAR-otuVqpSo48hIgCYgWEjsL97H1CM&m=1

jueves, 12 de septiembre de 2019

Francisco Caro, sobre "Reflejos en un espejo roto"

El poeta y profesor Francisco Caro, comenta el poemario "Reflejos en un espejo roto"
Mi gratitud y abrazo.
Ver en el Blog:
https://mientraslaluz.blogspot.com/2019/09/dos-poemas-de-miguel-angel-yusta-de.html

lunes, 2 de septiembre de 2019

Biobibliografía septiembre 2019


BIOBIBLIOGRAFÍA
Miguel Ángel Yusta Pérez, zaragozano, poeta y escritor, tiene una larga trayectoria ligada a la literatura y los medios de comunicación. Realizó sus estudios en la Universidad de Zaragoza. Es colaborador del diario Heraldo de Aragón desde 1970, donde participa en las secciones de Opinión, Música (Ópera) y Artes y Letras, habiendo escrito también centenares de colaboraciones en diversos medios. Es asimismo responsable de la sección “El rincón de la copla” en dicho Diario donde, desde hace veinte años, recopila cada domingo coplas de autores diversos y suyas propias. Ha publicado en varios medios, entre ellos el diario El País, y obtenido numerosos premios y reconocimientos con su autoría.

*Premio Imán 2018, otorgado por la Asociación Aragonesa de Escritores a la trayectoria literaria.
*Premio Búho 2019 de la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro a su obra y actividad literaria y periodística en el campo literario y de crítica musical. (Ópera). 

Sus más recientes trabajos son los poemarios: 
*Luces y sombras, fotopoemas, con fotografías de C. Moncín (Gobierno de Aragón. 1999).
*
Peregrino de ausencias (Unaluna 2006).
*Rincón de coplas (Antología 2007)
*Teoría de luz (2007. Prólogo de Manuel Vilas).
*
Reloj de arena (2008. Prólogo de Rosendo Tello)
*
Senderos de amor y olvido (2008. Prólogo de José Verón).
*
Panoramicas de Zaragoza (VV.AA. Dip. de Zaragoza 2008).
*
Ayer fue sombra (Aqua 2010) galardonado con el primer premio de la VI edición del Premio de Poesía de la Delegación del Gobierno.
*
Cancionero de coplas (Olifante 2011, con prólogo de José Luis Melero Rivas.También en edición digital).
*
El camino de tu nombre (Quadrivium 2011, con prólogo de J.L.Gracia Mosteo).
*
Pavesas del silencio y de la espera (La Fragua del Trovador, 2012, con prólogo de Carlos Alcorta y nota final de Laura G. Recas).
*
Amar y callar (Sabara 2013. Prólogo y epílogo de las poetas Luisa Miñana y Laura G. Recas. Digital y papel).
*
20+1 Poemas (Antología castellano-gallego. Eds. Lastura 2013. Prólogo de Ángel Guinda)
*
De silencio y luz. (Eds. Lastura 2015. Prólogo de Joaquín Sánchez Vallés).
*
Des-Concierto (La Fragua del Trovador 2016)
*
Ayer fue sombra (II Ed. revisada y ampliada, Lastura 2017, con prólogo de Marisa Peña)
*
Damas (Con Alberto Calvo. La Fragua del Trovador 2017, con prólogo de Antón Castro)
*
Pasajero de otoño (Huerga&Fierro.2018, con prólogo de Fernando Aínsa)
*69 Poemas VV.AA. (Quadrivium 2019)
*Reflejos en un espejo roto (Lastura 2019)
*
¡Todos a la ópera! (Lastura- Juglar. Ensayo en preparación)
* Antología de la copla (Juglar 2020)

También sus recopilaciones:

*
Rincón de coplas 1 (Unaluna 2006, prólogo de Javier Barreiro y también en edición digital), recopilación de la sección periodística semanal en Heraldo de Aragón.
*
Artículos indefinidos (2010, con prólogo de Ricardo Vázquez-Prada)
*
Rincón de coplas 2. Ed.digital.

Poemarios colectivos :

*
Panorámicas de Zaragoza (Ayto. Zaragoza. Unaluna, 2008)
*
Cobles d'anar i tornar. ( Quaderns del Cingle, 2009),
*
I Antología Vilapoética (Ed. Parnass, 2011),
*
I Antología Poetas en red (Ed.Sigüenza, 2011),
*
Poetas del 15 de Mayo (Ed.Séneca,2011),
*
Uni...versos para Somalia (Ed. Quadrivium, 2011),
*
Escribiendo esperanza (Ed. Cardeñoso 2013),
*
I Antología Poética en Gredos (Ed.Alkaid 2013)
*
Ronda de versos (Ed. Lastura, 2013)
*
La luna en verso, Antología poética (El Torno Gráfico, Ediciones, 2013)
*
Los Borbones en pelota (VV.AA. Olifante 2015)
*
Con Clave de Fa aún Mayor (VV.AA. Zaragoza 2015)
*
Antología "Antón Pirulero" (Diput. de Albacete 2015)
*
Aforismos (Playa de Ácaba 2016 VV.AA.)
*
Amantes (Antología de poetas aragoneses. Edic. Olifante 2017)
*
Sendas para la igualdad VV.AA. (AAE, 2017)
*
Antología poética del Ateneo Jaqués.(VV.AA. Eds. B. de Potemkin 2017)
*Érase una vez...(Dip. De Albacete 2018)
*
En la estela del Hayku (Certeza 2018)
*Antología 10º Aniversario . La Casa de Zitas. (Eds.Quadrivium 2018)
*Antología de los Encuentros Poéticos de la Lobera de Gredos (Ed. Juglar 2019)
*Antología de poetas aragoneses (Ed. Kirón, 2019)
*Antología poetas Tertulia del Café de Oriente (ACCI Edcs.2019)
*Las tentaciones de San Juan del río Huecha. (VV.AA. Olifante 2020)

Otros:

*Crónicas parlamentarias (VV.AA. Gobierno de Aragón)
*Una memoria sentimental de las Fiestas del Pilar. VV.AA. Grupo Zeta, 2015)
*
Relatos en 90” (La Fragua del Trovador, 2018)

DISCOGRAFÍA:
*
Poetas aragoneses (VV.AA. de Alime Hüma y Luigi Maráez).
*
Las Pilares (VV.AA., de Alberto Gambino, con Beatriz Bernad).
* Batebancos (VV.AA.,de Nacho del Río).
*
Flamenco. Diásporo II (VV.AA., de Alberto Gambino)

Algunos de sus textos han sido recogidos, entre otras, en las revistas literarias:
*
Turia, Andalán, Criaturas Saturnianas, Barataria, Imán, Álora, Alkaid, Isla de Siltolá, Otro Lunes (Revista Hispanoamericada de Cultura), El Alambique, Ágora, La hoja azul en blanco, Poesía en diciembre 2014 (Fundación Telefónica), El Eco de los Libres (Ateneo Jaqués).

Y también en numerosas publicaciones y antologías digitales (
Poetas del siglo XXI, Arte fénix, Las afinidades electivas, etc..).

Su poesía está referida y representada en diversas antologías como
Los cisnes aragoneses. De Marcial a los últimos poetas (Juan D. Lasierra . Eds. Delsan 2013), Biografía de la Jota Aragonesa (J.Barreiro. Mira Edts. 2013).
Participa activamente en numerosas actividades literarias, conferencias, mesas redondas, jurados, presentaciones y coordinación de ciclos poéticos y literarios, entre otros “Encuentros literarios” en colaboración con la Fnac y “Libros filmados”.

Realiza reseñas literarias en el suplemento “Artes y Letras” de
Heraldo de Aragón y musicales: Heraldo de Aragón, es_Cultura Universidad S.Jorge, Zaragoza, Alenarte, “Operamía”-coordinador-, E.P.U. y TEA, FM.

Director adjunto de la revista literaria
Imán.(2008-2016)
Miembro del Consejo de Redacción de
El Eco de los Libres (Revista literaria del Ateneo Jaqués. 2017)

viernes, 30 de agosto de 2019

Grecia



 1.

Llegué a tocar el cielo
exhausto tras el viaje.
Y en ese instante mismo
se me apagaron todas las estrellas.
Nunca jamás querré viajar a Ítaca.



2.
Regresa,
cuando el alma retoñe,
yo salga de las sombras

 y podamos retomar el camino.
Retorna bajo el sol del mar Egeo
una mañana asordada de pájaros
y pasaremos el umbral del templo.
Recibirás allí estola de seda,
te coronarán estrellas de luz
y volverás a ser, viva Cariátide,
sostén del Erecteión, que sin ti se derrumba. 


("Pasajero de otoño". Huerga y Fierro , 2018).
Fotos: (c) Mayusta)

jueves, 22 de agosto de 2019

Opiniones sobre "Reflejos en un espejo roto"

Fluye tranquila e implacable una bellísima poesía en el último libro de Yusta. Suma de pasiones. Y él mismo la pasión de un poeta que no cesa de ser por sí mismo o a pesar de sí mismo. En la hora en que tantos y tantas se inventan poetas, entre nosotros hay uno que tiene poesía para rato sin necesidad de vocearse porque, quiera o no quiera, la verdad está escrita. Bendito libro este "Reflejos en un espejo roto", entre crepúsculos.

Valentín Martín. Escritor, poeta y periodista. Madrid.

miércoles, 31 de julio de 2019

"Reflejos en un espejo roto". Cinco poemas

MIGUEL Á. YUSTA: 5 POEMAS DE 'REFEJOS EN UN ESPEJO ROTO'
Miguel Ángel Yusta, poeta, experto en copla de jota y apasionado de la ópera, acaba de publicar ‘Reflejos en un espejo roto’, en el sello Lastura, que presentará en Expoesía en Soria. Es su modo de celebrar a lo grande, con un libro reflexivo y experiencial, la alegría de sentir, el drama, en algunas ocasiones, de vivir pero también la necesidad de celebrar la palabra y cargarla de belleza, de emoción, de latidos de verdad.
Antón Castro 

 
  “El camino que trazan y recorren estos poemas, no pretende ser una autovía cómoda y luminosa, sino reflejar en su trayecto un difícil sendero lleno de dudas y trampas, con sus diversas fases o estaciones como si de un viaje del alma se tratara pero, aun a pesar del sufrimiento, con un final apacible y esperanzado –no cómodo– al que tenemos que atenernos, pues todo recorrido vital tiene una meta y no se llega a ella sin las heridas del tiempo, sin las marcas indelebles de la experiencia y la impronta del sentimiento más importante del ser humano: el amor”.
(De la Nota del autor)

Cinco poemas:

Paseo lentamente por el Lido
una tarde guardada en la memoria.
Las horas sosegadas
retrasan su camino hacia la noche.
Se apaciguan los pasos.
Revive el Adagietto de Mahler en el alma
fundido con la luz y aquella espuma
inatrapable y suave de las olas.
Es tanta la belleza que mis lágrimas,
al ocaso, se funden con el mar.
…......

Observaba tu imagen
a través del cristal
de la copa de gin semivacía.
Tu mirada era opaca,
-frialdad de metal,
laberinto sin fin-.
Perdido en el vacío,
sentí que ya jamás
reirían los ayeres.
Silencioso e implacable
se derramó en mi alma
el hielo que salía de tus ojos.
…......

Penetran en la sombra los faros de mi coche;
casi me vence el sueño.
Son horas de silencio y carretera.
Sobre mi soledad, el ruido del motor.
Y los recuerdos.
Los kilómetros pasan, raudos como los años
en que unimos felices las distancias
con equipajes llenos de ilusiones
desvanecidas hoy en las cunetas.
Conduzco con temor hacia lo incierto
y la noche se cierra tras de mí
como boca de lobo.
Qué sensación extraña, ni una luz;
solo mis faros, el desierto enfrente.
…...............

Acecho tras los álamos
la luna silenciosa,
los aturdidos vuelos de los pájaros,
los rayos que me hieren
de un sol que se deshace entre sus hojas,
las orillas del río que me llaman.
Camino por la sombra y por la luz
preguntando a la tierra y a los años.
No consigo encontrar en el paisaje
vestigios de tu nombre.
Y, sin embargo, tú lo llenas todo.
…................

En el amanecer no existen lágrimas;
el horizonte es limpio y luminoso.
Mi barco llega a puerto
y cantan en la orilla las muchachas desnudas.
Los tiempos de jazmines se convierten
en miradas y labios.
El tiempo de la espera
ha cubierto de luces
las apagadas horas del olvido.

Miguel Ángel Yusta.

sábado, 13 de julio de 2019

Reflejos en un espejo roto

Próxima aparición de este nuevo poemario.

"El camino que trazan y recorren estos poemas, no pretende ser una autovía cómoda y luminosa, sino reflejar en su trayecto un difícil sendero lleno de dudas y trampas..."

( De la "Nota del autor")




miércoles, 8 de mayo de 2019

lunes, 6 de mayo de 2019

De silencio y luz. Prólogo



De silencio y luz. 
Lastura 2015
Un libro de largo recorrido del que traemos aquí el prólogo del profesor y poeta Joaqión Sánchez Vallés.


 
De silencio y luz, de Miguel Ángel Yusta, se nos
ofrece como un libro del amor y sobre el amor. Ante todo, me gustaría
deshacer el posible equívoco que encierra su título, que parece obedecer a
una antítesis en que el silencio (lo negativo) se opondría a la luz (lo
positivo). En realidad, no hay tal: la inmensa mayoría de los poemas nos
hablan de un amor logrado, conseguido, gozado y placentero. El silencio
y la luz son dos formas del amor. El silencio que permite a los amantes
disfrutarse plenamente y la luz que surge de ellos al cumplirse el amor.
Por si aún quedara alguna duda, el mismo poeta la despeja cuando reduce
los dos términos a uno en el verso “es tu silencio luz”, donde se
identifican los dos términos de la paradoja.
Acabo de decir que se trata de un libro del amor gozoso y
placentero. Y habría que añadir: del amor en toda su carnalidad. Lo que
Miguel Ángel Yusta canta en estos Poemas de silencio… es el beso, la
caricia, el abrazo y, naturalmente, la unión de los cuerpos, el placer
físico, el “amor en carne viva”, “los supremos instantes de la entrega”,
...dulces sábanas / que arropaban los cuerpos generosos”, “la humedad desnuda
de los cuerpos”, en palabras del propio poeta. Lo que sí conviene señalar
inmediatamente es el lirismo, la expresión elegante, el lenguaje refinado
con que Miguel Ángel Yusta sabe manifestar este contenido. La justa y
precisa utilización de metáforas e imágenes, en su mayoría tomadas de la
naturaleza, hacen de la materia erótica un ejercicio de sensibilidad: “He
inundado tus valles agitados / en la penumbra cierta de la noche”, "el centinela lienzo
de lo oscuro"“el jazmín de tu pecho”, “súrcame de silencio en la mañana”, y tantas
otras imágenes que vienen a demostrar que Miguel Ángel Yusta es un gran poeta. Y
es un gran poeta también por el perfecto uso que hace del verso: hay un predominio
de heptasílabos y endecasílabos como material con que construye estos versos
blancos, con los acentos colocados donde se debe para crear la musicalidad clara que
inunda cada poema, que hace que cada poema fluya con naturalidad y
justeza, sin que sobre ni falte nada, hasta el verso final, ese remate en que
un poeta se juega buena parte de la emoción que un poema debe
transmitir. Y no cabe duda de que Miguel Ángel Yusta gana siempre en
ese juego. Estos tres elementos (imágenes apropiadas y sugerentes,
musicalidad del verso y justeza en el remate) son la piedra de toque de
un verdadero poeta. Y Miguel Ángel Yusta lo es, logrando el resultado
que se espera de un poeta verdadero: la emoción. Es imposible leer estos
poemas y no emocionarse, no sentir el latido que ese amor expresa, de
aceptarlo como auténtico.
Dentro de las imágenes que predominan en Poemas de silencio…,
destaca por su abundancia la de la noche, cosa que sí que puede
sorprender en un poemario que tiene la luz en su título. Pero ya he dicho
que esa luz es muchas veces la luz creada por el amor de los cuerpos,
como en la noche de san Juan de la Cruz la luz era la del alma hacia Dios
(“sin otra luz ni guía / sino la que en el corazón ardía”). No es extraño
que la noche sea una de las notas dominantes de estos poemas: es la
noche que une a los cuerpos (“¡oh noche que juntaste!”, seguiríamos
diciendo con san Juan), la noche cómplice y propicia en la que se cumple
el amor. No extrañen estas alusiones a san Juan de la Cruz a que me he
atrevido, pues en este amor carnal que Miguel Ángel Yusta nos presenta
hay una agitación de la naturaleza, una transformación del mundo, de tal
modo que parece alcanzar cumbres místicas. ¿Y la luz? La luz en la
noche puede ser la de la luna: “Tiéntame, madre luna, /…/ para que
pueda amar por fin del todo”, “Hazme tu rayo, luna, / para abrir sus entrañas”. Pero lo
más habitual es que la luz sea el resultado del
amor: tras la noche, amanece; tras el amor, viene la luz a iluminar los
cuerpos que se han amado.
A lo largo de todo el poemario prevalecen estos poemas de
exaltación y gozo amoroso, aunque no falta alguno que aluda a la
ausencia del ser amado: “Se borrará tu huella / y yo me quedaré
deshabitado”. / Solo”. Estas notas negativas se acentúan en la IV parte, "Final",
donde aparece el otoño con "sus cuchillos", noviembre "como un fantasma gris",
diciembre "lleno de nostalgia", hasta culminar en el último poema, cuando la noche,
que hasta entonces la hemos visto como acogedor lecho de los amantes,
se convierte en "horas lentas de silencio erguido ”. Este último poema cierra el libro
con una nota de angustia, con la que el poeta se debate intentando salir lo más
indemne posible: “regateo con las últimas raíces del dolor / para que no puedan
matarme de nuevo…”. Aquí es donde podemos considerar que el título
De silencio y luz se revela como verdadera antítesis, prevaleciendo el silencio sobre
la luz que ha iluminado prácticamente todo el libro.

JOAQUÍN SÁNCHEZ VALLÉS


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