miércoles, 3 de marzo de 2021

Hecatombe

 


Creímos ser los dueños del abismo 

y la distancia fue infinito anhelo. 

El brillo de los astros rutilaba 

sobre el tablero oscuro. 

Llegamos orgullosos como dioses erguidos 

sin percibir el fango en que brotamos, 

la escueta levedad de los pulmones 

que pueden apagarse en un instante... 

Al final, terminó la cruel batalla; 

todo estaba en silencio, 

brillaba el sol en un cielo sin nubes, 

paradoja del hombre, convertido 

en retazo de orgullo, desarmado, 

ceniza entre los vientos de la nada.


Alora, n°37. Dic 2020.

 

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