DESPEDIDA EN SOL.
Recuerdo con cariño aquella noche:
Puerta del Sol, las dos de la mañana.
Tú esperabas un taxi y la tristeza
asomaba filtrándose en tus ojos.
Nos esperaba el cielo y la distancia.
Un lazo nos ceñía
con palabras de adios y hasta muy pronto
y un abrazo sincero de amistad
despedía las luces de la plaza.
Luego subiste al coche, silenciosa.
Yo me quede muy quieto contemplando
cómo dos luces rojas
se alejaban irremediablemente.
(c) Mayusta.

Es un poema con mucha nostalgia. Hermoso a la vez. Enhorabuena Miguel Ángel. Un saludo, Isabel Montero
ResponderEliminarMuchas gracias, Isabel, por tus palabras generosas. Un saludo.
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