Súrcame de silencios ya en la mañana
cuando despiertes a mi lado.
Háblame con ojos inundados de luz,
con manos de seda estremecida,
con labios sellados por besos,
deslizándose cómplices
en los prados abiertos de mi piel.
No busques las palabras,
es prescindible el verbo.
Mas, si quieres hablar,
no me digas jamás que no me amas.
(c)Mayusta 2010

Nada mejor que el silencio cuando los gestos hablan.
ResponderEliminarUn abrazo.
Las miradas nunca mienten, hay palabras que nunca deseamos oir.
ResponderEliminarUn beso
Dicen tanto los silencios,
ResponderEliminara veces, mucho más que las palabras.
Un abrazo.
Hay silencios sublimes y palabras que pueden hundirte en el más profundo infierno.
ResponderEliminarBello poema.
Un beso.
Te visito y disfruto en silencio desde hace algún tiempo, y hoy, que tus letras piden aún "más silencios" para estar pendiente de la piel, te digo, que "amo" lo que escribes...
ResponderEliminarUn abrazo!
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarCuando el silencio es cómplice de la pasión, dice tanto...
ResponderEliminarSaludos
Sin palabras.
ResponderEliminarMiguel, excelente poesía!!
ResponderEliminarTe he anotado al flamenco, si no puedes ir ya me lo dirás.
Un abrazo
¡¡¡¡Precioso!!!!
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